Cima masificada: récord y tensión en el Everest
La temporada 2026 registró 274 ascensos en un día y reavivó el debate sobre límites, requisitos y seguridad en la montaña.
- 01Récord de ascensos
- 02Voces Sherpa
- 03Riesgos y clima
- 04Reglas y residuos
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
El Monte Everest vivió esta temporada una congestión inédita: 274 escaladores llegaron a la cumbre en un solo día desde el lado sur, mientras Nepal había emitido cerca de 494 permisos y la ruta norte desde China permaneció cerrada. La acumulación fue alimentada por una breve ventana de buen tiempo tras semanas de bloqueo por un gran serac, y por la multiplicación de guías y clientes en el campo base. Voces clave —entre ellas el veterano guía Kami Rita Sherpa y Rishi Bhandari, de la Asociación de Operadores de Expediciones de Nepal— advierten sobre riesgos y proponen soluciones contrapuestas. Las autoridades nepalesas anuncian cambios regulatorios que pretenden exigir experiencia, en medio de preocupaciones por basura, seguridad y el impacto del calentamiento.
El récord de ascensos expone un choque entre demanda comercial y límites de seguridad: cientos de personas en la “zona de la muerte” amplifican la exposición a mal tiempo, filas en cuerdas fijas y la dificultad de retirar residuos. Expertos de montaña señalan que el calentamiento hace más inestable el Khumbu Icefall y facilita caída de seracs, lo que reduce las ventanas seguras para ascender. Nepal admite el problema y trabaja en nuevas reglas para exigir experiencia a los solicitantes de permiso; la discusión pública se centra en si imponer cupos estrictos o exigir mayor filtrado por parte de las empresas operadoras.
Récord de ascensos
Rishi Ram Bhandari, secretario general de la Expedition Operators Association of Nepal, confirmó que 274 escaladores alcanzaron la cumbre en un solo día desde la cara sur, la mayor cifra registrada en esa ruta. Bhandari atribuyó el récord a una ventana corta de buen tiempo y al gran número de montañistas que aguardaban la oportunidad de partir; además, la ausencia de permisos por la cara norte en China concentró el tráfico en Nepal. La temporada sumó casi 494 permisos expedidos por las autoridades nepalesas, lo que multiplicó la presencia de guías y asistentes en el campo base.
Voces Sherpa
Kami Rita Sherpa, que alcanzó la cima por 32.ª vez esta temporada, pidió controles más estrictos y propuso un tope de permisos —"no más de 250" desde el lado nepalí— para reducir el hacinamiento y los riesgos. Pasang Dawa Sherpa, que completó su 31.ª ascensión, y Lakhpa/Lakpa Sherpa, con 11 cumbres femeninas, representan la experiencia que sostienen las expediciones, mientras que el Departamento de Turismo de Nepal ha felicitado públicamente a los guías veteranos por su aporte al turismo de montaña.
Riesgos y clima
La británica Adriana Brownlee alertó que el calentamiento está haciendo más inestable el Khumbu Icefall: el agua que fluye bajo el hielo derrite pilares y facilita la caída de seracs. Un enorme serac sobre la ruta principal obligó a retrasar el inicio efectivo de la temporada hasta que especialistas —los llamados “icefall doctors”— despejaron el paso el 13 de mayo, acortando la ventana segura y provocando acumulación de montañistas en base y en los tramos finales.
Reglas y residuos
Hoy el permiso oficial cuesta 15.000 dólares y, pese a normas que obligan a retirar basura, muchos desechos quedan en la montaña; la escaladora china He Jing pidió expresamente "llevarse la basura" para proteger los Himalayas. Nepal anunció que trabaja en nuevas regulaciones que exigirían demostrar experiencia previa, una respuesta a turistas que, según Nathaniel Douglas, intentan la cumbre empujados por imágenes en redes sociales. El guía británico Kenton Cool, por su parte, aboga por mayor rigurosidad de las empresas que comercializan las expediciones más que por un tope fijo de permisos.
El fenómeno de aglomeraciones en el Everest remonta al menos a 2019, cuando la famosa imagen de largas filas en la "zona de la muerte" formalizó un problema que ahora se repite al combinarse con la política de permisos y el cierre de la cara norte por parte de China. Desde 1953 —cuando Edmund Hillary y Tenzing Norgay hicieron la primera cumbre— la comercialización de la montaña creció hasta convertir la temporada en un microcosmos económico del distrito de Solukhumbu, donde miles de Sherpas dependen de las guías; hoy se estima que hasta 3.000 personas viven en el monte durante la temporada, lo que complica logística, seguridad y saneamiento.
Las fuentes discrepan sobre la solución: Kami Rita Sherpa y otros piden un límite numérico de permisos (propuso 250 desde Nepal), mientras que Kenton Cool y varios operadores insisten en mejorar la selección y la experiencia de los clientes antes que imponer cupos. Paralelamente hay debate sobre la eficacia del control de residuos y la capacidad de las autoridades para fiscalizar nuevas exigencias de experiencia.
A observar en las próximas semanas: la temporada de primavera se cierra a fines de mayo y las autoridades prometieron publicar el cómputo oficial final de ascensos más adelante. El gobierno de Nepal dijo que está afinando regulaciones para exigir experiencia a quienes solicitan permiso; no hay fecha pública para su implementación. Además, las previsiones meteorológicas —Rishi Bhandari advirtió sobre vientos fuertes en días próximos— marcarán si quedan nuevas ventanas para ascensos y decidirán la urgencia de medidas operativas en base y en los tramos altos.