La detención impulsa un proceso estatal que cuestiona la inmunidad de agentes federales tras la Operación Metro Surge.
La fiscalía del condado de Hennepin arrestó en Texas a Christian Castro, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) acusado de haber disparado el 14 de enero a Julio C. Sosa-Celis, un migrante venezolano, durante un operativo en Minneapolis conocido como Operación Metro Surge. Castro, de 52 años, enfrenta cuatro cargos de agresión en segundo grado con arma mortal y un cargo por denuncia falsa; según la acusación, la bala impactó la pierna de Sosa-Celis y el arresto fue posible después de que investigadores estatales localizaran al agente tras presentar los cargos a mediados de mayo.
La investigación estatal sostiene que videos y testimonios contradicen la versión inicial de los agentes, que atribuyeron primero los hechos a un ataque con una pala y un palo de escoba; tras salir a la luz esas pruebas, fiscales federales retiraron cargos contra Sosa-Celis y otro venezolano. Los registros indican además que el proyectil atravesó sectores interiores de la vivienda, llegando hasta una habitación infantil, y que Castro fue uno de los agentes implicados en un operativo en el que otras dos personas —Renée Good y Alex Pretti— murieron por disparos de funcionarios migratorios, lo que elevó el debate sobre el uso de fuerza en la campaña. El director interino de ICE, Todd Lyons, reconoció que hubo "testimonios falsos" bajo juramento.
La fiscal Mary Moriarty calificó el arresto como un avance y afirmó que la placa federal no exime a Castro de responsabilidad penal en Minnesota, por lo que la oficina persecutora dijo que seguirá adelante con la causa en tribunales estatales. El próximo hito observable será la presentación formal del acusado ante jueces de Hennepin y las decisiones sobre custodia y traslado, mientras persisten tensiones entre la fiscalía estatal y el Departamento de Seguridad Nacional sobre hasta dónde alcanzan las protecciones federales frente a procesos locales.