Detenciones en Marruecos y EE. UU., complots desactivados en Siria para Año Nuevo y continuos bombardeos en el sur del Líbano que elevan la cifra de muertos
01En las últimas semanas se han registrado una serie de operaciones antiterroristas y episodios de violencia que muestran dos dinámicas: acciones preventivas que han logrado desactivar atentados inspirados o afines al Estado Islámico, y, en paralelo, ofensivas militares que continúan causando víctimas civiles en el sur del Líbano pese a la tregua vigente. Las informaciones más recientes provienen de Marruecos (15 de mayo), de distintos reportes sobre el conflicto Israel‑Líbano (13–14 de mayo) y de comunicados y procesos judiciales relacionados con complots e intentos de ataque a inicios de año en Siria y Estados Unidos (1 y 3 de enero).
02Marruecos anunció la detención, en dos operaciones simultáneas, de dos jóvenes de 19 años afines al Estado Islámico que preparaban atentados "inminentes". Según la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), uno fue arrestado en Midelt y otro en Duibat; ambos habrían jurado lealtad al EI y planeaban ataques en el marco de la llamada “yihad individual” (lobos solitarios). Las detenciones se realizaron con información proporcionada por la inteligencia interna (DGST) y los sospechosos quedaron a disposición de la Fiscalía especializada en terrorismo para investigar vínculos y objetivos concretos.
03En Estados Unidos, el FBI informó que frustró un atentado planeado para la víspera de Año Nuevo en Charlotte (Carolina del Norte) y detuvo a un joven de 18 años, identificado como Christian Sturdivant. La investigación, abierta desde 2022, concluyó que el sospechoso fue "inspirado directamente por ISIS"; en su domicilio se encontró un documento manuscrito titulado "Ataque de Año Nuevo 2026" con planes de apuñalar hasta 20 víctimas y, según la fiscalía, ataques dirigidos contra judíos, cristianos y personas LGBTQ+. Sturdivant fue imputado por aportar “respaldo material a una organización terrorista extranjera” y, de ser hallado culpable, enfrentaría hasta 20 años de prisión. El director del FBI, Kash Patel, publicó: “Gracias a nuestros excelentes socios por trabajar con nosotros y, sin duda, salvar vidas”.
04En Siria, las autoridades informaron que frustraron un “peligroso complot terrorista” planeado por el Estado Islámico para atentar contra iglesias en Alepo durante las celebraciones de Año Nuevo. El Ministerio del Interior describió medidas de seguridad reforzadas (protección de iglesias, patrullas y puestos de control) y relató un incidente en un control donde un individuo identificado como miembro del grupo abrió fuego, mató a un agente y luego detonó un artefacto explosivo que hirió a otros dos agentes; el gobierno destacó el papel decisivo de su personal para impedir ataques contra civiles.
05Mientras, en el sur del Líbano continúan los bombardeos que han causado decenas de muertos pese al alto el fuego en vigor. Informes de EFE y La Tercera documentan ataques en distritos como Nabatiyé y localidades concretas (Arab Salim, Rumin, Al Namiriya) donde hubo familias enteras alcanzadas por los bombardeos —por ejemplo, un matrimonio y sus tres hijos en Arab Salim y la muerte de un padre y sus dos hijos en Rumin—. Las cifras totales ofrecidas por los medios varían: EFE reportó un saldo acumulado de 2.909 muertos y 8.836 heridos (a 13 de mayo), mientras que La Tercera consignó 2.896 fallecidos en su actualización del 14 de mayo. Estas jornadas de violencia se dan justo antes de nuevas reuniones entre delegaciones del Líbano e Israel en Washington para intentar consolidar la tregua.
06El conjunto de casos refleja dos realidades complementarias: por un lado, la persistencia de la amenaza yihadista en forma de células y actores solitarios inspirados por el EI, que obliga a intensificar la colaboración de inteligencia y las operaciones preventivas (como en Marruecos y EE. UU.); por otro, la continuidad de conflictos interestatales y operaciones militares (como los bombardeos en el Líbano) que generan un elevado coste civil y tensionan los esfuerzos diplomáticos para mantener treguas y procesar responsabilidades. En lo judicial y operativo, las investigaciones siguen su curso —detenciones y custodia federal en EE. UU., procesos en Marruecos y supervisión judicial en Siria— mientras persisten los llamados a coordinar medidas de seguridad y negociaciones políticas para evitar nuevas víctimas.