Comparación revela amplia brecha en extensión y pasajeros, y plantea debate sobre inversión y conectividad urbana porteña.
La senadora argentina Patricia Bullrich visitó el Metro de Santiago la semana pasada y grabó un video en el andén que luego publicó en su cuenta de X, desde donde señaló las diferencias con el Subte de Buenos Aires: 143 kilómetros de red en Santiago frente a 56,6 en la capital argentina, y más de 600 millones de viajes anuales contra cerca de 191 millones, según las cifras que expuso en el material. Bullrich registró la comparación en una estación de la Línea 3 del Metro santiaguino e incorporó esos datos como eje de su mensaje durante una visita que incluyó reuniones con autoridades chilenas, entre ellas el Presidente José Antonio Kast.
La parlamentaria vinculó esos números a una crítica directa: recordó que Buenos Aires fue la primera ciudad latinoamericana con subterráneo (1913) y afirmó que hoy «nos pasaron por arriba», que el servicio porteño "funciona mal" y que las líneas no conectan suficientemente la ciudad. En su mensaje, Bullrich atribuyó la diferencia al nivel de inversión y abogó por «darle velocidad al subte» de Buenos Aires para recuperar conectividad, marcando el contraste entre lo que ella describió como 50 años de expansión en Santiago y discusiones de "parches" en la capital argentina.
La observación deja una pregunta inmediata para las autoridades porteñas: si los reclamos de mejoras se traducirán en decisiones para acelerar inversiones y ampliar la conectividad del Subte. Bullrich convirtió su visita en un llamado público a cambiar el ritmo de las obras y la gestión del sistema; la próxima señal visible será si la Ciudad de Buenos Aires y el gobierno nacional anuncian planes concretos de expansión o modernización.