El Presidente convocó a la bancada en Cerro Castillo para ordenar filas; hubo distensión entre el timonel y el jefe del Segundo Piso y críticas públicas sobre el rol de la asesoría presidencial
01En la última semana se instaló un conflicto público entre el timonel del Partido Republicano, Arturo Squella, y el jefe del Segundo Piso de La Moneda, Alejandro Irarrázaval, por reparos a la coordinación política del Ejecutivo. La pugna llevó al Presidente José Antonio Kast a intervenir personalmente y citar a la bancada de diputados republicanos en el Palacio de Cerro Castillo para contener el ruido interno y recuperar la coordinación político-parlamentaria.
02La reunión, celebrada la noche del lunes en Cerro Castillo y que se extendió por más de cuatro horas, reunió a los 31 diputados de la bancada (incluido el hijo homónimo del Presidente) y a ministros y subsecretarios militantes del partido; el senador Arturo Squella no asistió. Según asistentes, el encuentro fue franco y distendido: el Mandatario pidió respaldo, los diputados reiteraron su confianza y se aprovechó para hacer un balance de los dos meses de gobierno y coordinar prioridades legislativas.
03En la salida, las vocerías fueron breves y coordinadas: la bancada transmitió apoyo al Presidente y el foco se puso en la tramitación de la agenda prioritaria —seguridad, la megarreforma y el Plan de Reconstrucción Nacional (la denominada ley miscelánea)— más que en la disputa interna. Desde La Moneda evitaron detallar el contenido para no profundizar el conflicto.
04El choque tuvo su momento más tenso en un comité político ampliado, cuando Squella llamó a “dar un paso al costado”, frase que fue interpretada por varios como un emplazamiento a Irarrázaval. Tras días de tensión, ambos dirigentes sostuvieron un extenso contacto telefónico y acordaron descomprimir la disputa; además convinieron coordinar contactos periódicos —una vez que Irarrázaval regrese al país, pues actualmente se encuentra fuera de Chile— para mejorar la relación entre la directiva del partido y el Segundo Piso.
05La controversia dividió aguas al interior del partido: algunos diputados respaldaron al timonel Squella por sus reparos a la centralidad del Segundo Piso en decisiones políticas y comunicacionales, mientras otros —entre ellos Chiara Barchiesi— defendieron a Irarrázaval, calificando como injustificadas las críticas y resaltando su capacidad de articulación y cercanía con Kast. En privado, varios admitieron preocupación de que la pugna abra un flanco interno que beneficie a sectores de Chile Vamos.
06El jefe de bancada, Benjamín Moreno, desdramatizó el episodio: aseguró que en la bancada “nunca fue tema” con intensidad, que mantiene una “relación excelente” con Irarrázaval —a quien conoce desde antes de la política— y que las prioridades prácticas de coordinación se han concentrado con la Segpres e Interior. Moreno y otros dirigentes intentaron bajar el tono público antes y después de la cita en Cerro Castillo.
07Fuera del círculo oficialista, expertos y exfuncionarios hicieron críticas más generales al diseño del Segundo Piso: Ernesto Ottone, exjefe del Segundo Piso de Ricardo Lagos, señaló que un Segundo Piso visible y con tareas de coordinación política puede generar conflictos de poder con los ministros, debilitar la figura del Presidente y distraerlo de asuntos de Estado; opinó que la coordinación política debe residir en la estructura institucional (por ejemplo Interior) y que el actual diseño ha mostrado imprudencias comunicacionales.
08En conjunto, la cumbre de Cerro Castillo buscó ordenar filas y poner el énfasis en la agenda legislativa clave en curso; la señal pública fue de respaldo a Kast y de voluntad de coordinación, aunque el episodio dejó en evidencia tensiones sobre la distribución de roles entre ministros, partido y el Segundo Piso y la necesidad de establecer canales periódicos para evitar nuevas fricciones.