Choque entre el ministro de Hacienda y la Democracia Cristiana complica las negociaciones por la megarreforma y su aprobación.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, emplazó esta semana a la Democracia Cristiana a “madurar” tras el rechazo de la colectividad a respaldar la llamada Ley Miscelánea, y aseguró que el Partido de la Gente sí acompañó parte del proyecto porque está “a tono con los tiempos”. Quiroz vinculó la necesidad de menores impuestos corporativos con mayor inversión y empleo, y presentó esa posición como un obstáculo para acordar con sectores de la centroizquierda mientras prosigue la tramitación legislativa.
Dirigentes y parlamentarios de la DC respondieron de inmediato: Álvaro Ortiz pidió “más respeto, ministro” al afirmar que la labor de Quiroz no es opinar sobre partidos, Yasna Provoste defendió la trayectoria de la colectividad y aseguró que “las convicciones no se negocian”, y el senador Iván Flores acusó al titular de Hacienda de actuar con soberbia y advirtió sobre el impacto de los recortes presupuestarios en salud. La DC Metropolitana también reprochó la comparación con el PDG y reivindicó la defensa de las clases medias frente a las bajas en gasto público.
El cruce llega mientras el Ejecutivo busca votos en la Cámara de Diputados para avanzar la megarreforma; la tensión entre el gobierno y la DC plantea una pregunta clave: si los emplazamientos públicos afectarán la capacidad del gabinete para forjar acuerdos legislativos necesarios en las próximas semanas. Las negociaciones y las decisiones sobre ajustes presupuestarios serán los hitos a seguir.