La medida busca aliviar a hogares con hijos ante el alza de combustibles y el alza del costo de vida que golpea a los más pobres.
El presidente José Antonio Kast anunció en su primer discurso de Cuenta Pública un bono de $30.000 por niño para los hogares que integran el 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares y que tengan hijos entre 0 y 13 años. El aporte forma parte de un paquete de medidas paliativas que incluye el congelamiento de tarifas del transporte público, la reducción y congelamiento del precio de la parafina, un cupón de gas licuado dirigido al 80% más vulnerable y apoyos económicos a taxistas, colectiveros, transportistas escolares y pescadores artesanales.
Kast reconoció que el alza de los combustibles "golpeó fuerte" a los hogares —recordó aumentos de $370 por litro en las bencinas y $580 en el diésel a fines de marzo— y admitió que el gobierno no siempre logró explicar a tiempo sus decisiones. Vinculó las medidas a la evolución de la guerra en Medio Oriente y a restricciones fiscales, en un contexto que, según el Ejecutivo, incluye más de 940.000 personas sin empleo, 40 meses consecutivos de desempleo sobre 8% y un déficit estructural estimado en 3,7% del PIB.
Queda por definir el calendario y la modalidad de entrega: cuándo comenzará el pago, su periodicidad y los mecanismos de verificación dentro del Registro Social de Hogares, detalles que el gobierno deberá precisar en los próximos días mientras implementa las otras ayudas anunciadas.