River ganó 1-0 con penal de Colidio; la acción de Di María y Pizarro pudo cambiar la serie y ahora hay final en puerta.
River Plate venció 1-0 a Rosario Central el sábado en el Monumental de Núñez y avanzó a la final del Torneo Apertura gracias a un penal convertido por Facundo Colidio. A los 71 minutos Ángel Di María puso un centro que Vicente Pizarro rozó en el segundo palo y que terminó pegando en el vertical; el chileno quedó dolorido tras chocar con el poste y el arquero. Paulo Díaz volvió a estar ausente en el elenco millonario. El rival en la definición saldrá del partido entre Belgrano y Argentinos Juniors.
La derrota deja a Central fuera del Apertura y transforma la campaña de Vicente Pizarro: su buena primera temporada en Argentina terminó sin final nacional, pero con reconocimiento de hinchas y minutos acumulados. Para River, la victoria prolonga la candidatura al título y abre la definición del torneo el 24 de mayo en Córdoba. En paralelo, Central deberá reorientar su calendario inmediato hacia la Copa Libertadores, donde está obligado a recuperar ritmo y confianza.
La apertura del marcador llegó desde los doce pasos luego de una falta dentro del área; Joaquín Freitas fue derribado y Facundo Colidio asumió la ejecución. Con un remate sutil al centro, Colidio rompió la paridad y le dio a River la ventaja que terminó por definir la serie. El tanto llegó después de un primer tiempo marcado por interrupciones y una lesión temprana de Sebastián Driussi que obligó a cambios en el local.
El momento más esperado por Central llegó a los 71 minutos: Ángel Di María colocó un centro desde la derecha y Vicente Pizarro apareció en el segundo palo para peinar o intentar el remate decisivo. No quedó claro si llegó a tocar la pelota, pero el balón dio en el vertical y la jugada terminó con Pizarro golpeando el poste y chocando con el arquero Santiago Beltrán, gesto de dolor incluido. Esa acción fue la más clara del Canalla para forzar la definición y terminó siendo el lamento mayor.
La temporada de Pizarro en Argentina había ganado brillo las semanas previas: el chileno fue una de las figuras en la clasificación ante Racing y recibió una ovación de la hinchada, tras acumular más de 1.200 minutos entre todas las competencias y establecerse como titular indiscutido. Su rendimiento dejó saldo positivo pese a que Central no pudo rematar la campaña con un título nacional. El respaldo de la afición y los números consolidan al volante como pieza clave del equipo.
River arrancó imponiendo presión en el Monumental y el entrenador Eduardo Coudet consiguió contener los intentos del visitante, aun cuando el partido se tensó por la lesión de Driussi y por la salva de oportunidades fallidas, como un penal marrado en la primera mitad. La constancia defensiva y la capacidad para cerrar los espacios le dieron al Millonario la posibilidad de administrar la ventaja hasta el final. El planteamiento de Coudet resultó decisivo para sostener el resultado en un estadio repleto.
La eliminación obliga a Rosario Central a virar rápidamente el calendario: el club no tiene tiempo para lamentos y deberá enfocarse en la Copa Libertadores, donde el próximo compromiso será el martes contra la Universidad Central de Venezuela en Arroyito. La pérdida de la opción en el Apertura también plantea la necesidad de ajustes en el plantel y la gestión física, sobre todo pensando en mantener a figuras como Pizarro en condiciones para la doble temporada.
El siguiente hito en el Apertura es la definición del domingo entre Belgrano y Argentinos Juniors que determinará al rival de River en la final del 24 de mayo en el Mario Alberto Kempes. Para Rosario Central, el desafío inmediato será el partido de Copa Libertadores del martes contra la Universidad Central de Venezuela, prueba temprana de su capacidad de recuperación.