Condenado el asistente de Matthew Perry
La Justicia estadounidense cerró el caso tras sentencias contra la red que suministró ketamina al actor; familiares exigen respuestas.
- 01El asistente condenado
- 02La red de suministro
- 03La familia en el tribunal
- 04Causa de la muerte
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Kenneth Iwamasa, el exasistente personal de Matthew Perry, fue condenado a tres años y cinco meses de prisión federal por administrar las inyecciones de ketamina que provocaron la muerte del actor el 28 de octubre de 2023. La jueza federal Sherilyn Peace Garnett impuso además dos años de libertad condicional y una multa de 10.000 dólares, cerrando una investigación de dos años y medio que implicó a médicos, intermediarios y una traficante conocida como la “Reina de la Ketamina”. Iwamasa había colaborado con la fiscalía tras declararse culpable en agosto de 2024 y se convirtió en testigo clave en los casos contra sus coacusados. La sentencia llega después de condenas previas contra Jasveen Sangha, Erik Fleming y dos médicos que facilitaron las dosis.
El fallo sintetiza dos líneas de responsabilidad: la cadena de suministro de ketamina —desde una traficante hasta médicos y un intermediario— y el rol directo de quien cuidaba a Perry en su día a día. La investigación judicial determinó que la ketamina fue la causa principal de la muerte, y que Iwamasa inyectaba al actor con frecuencia en sus últimos días, a veces entre seis y ocho veces diarias. El caso plantea preguntas sobre la administración fuera de protocolo de un anestésico usado off-label para depresión y sobre límites legales y éticos en el entorno de la atención a personas con adicciones.
El asistente condenado
Kenneth Iwamasa, de 60 años, fue sentenciado por conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte después de admitir su culpabilidad en agosto de 2024 y cooperar con la fiscalía como testigo principal. La jueza Sherilyn Peace Garnett señaló en la audiencia que su conducta fue «imprudente» en los días previos y en la jornada de la muerte, aunque descartó que hubiera abuso de una posición de confianza que aumentara la pena. La defensa, representada por Alan Eisner, pidió una pena mínima alegando que Iwamasa actuó como empleado que no podía negarse a las órdenes de su empleador; la fiscalía y la familia sostuvieron que su papel fue decisivo en la cadena que condujo a la sobredosis.
La red de suministro
Los fiscales describieron una cadena que llevó ketamina desde Jasveen Sangha —conocida en los expedientes como la 'Reina de la Ketamina' y sentenciada a 15 años— hasta Erik Fleming, quien actuó como intermediario y recibió dos años de prisión. El médico Salvador Plasencia entregó viales «off-the-books» y enseñó a Iwamasa a inyectar la droga; Plasencia recibió una condena federal de prisión efectiva. Los fallos contra Sangha, Fleming y los médicos ilustran cómo distintos eslabones —desde la distribuidora mayorista hasta proveedores sanitarios— facilitaron el acceso a un anestésico que acabó siendo administrado fuera de protocolos médicos.
La familia en el tribunal
Los familiares de Perry, entre ellos su madre Suzanne Morrison y sus hermanas Caitlin y Madeline Morrison, enviaron cartas al tribunal responsabilizando a Iwamasa por haber traicionado la confianza que la familia había depositado en él. Suzanne Morrison sostuvo que Iwamasa debía haber alertado a los parientes cuando Perry exigía más droga y acusó al exasistente de buscar ventaja económica tras la muerte; Madeline y Caitlin describieron sentir revictimización al conocer nuevas versiones de los hechos. Las misivas influyeron en el tono de la audiencia y subrayaron el daño emocional que acompañó al proceso penal.
Causa de la muerte
El forense del condado de Los Ángeles determinó que los «efectos agudos de la ketamina» fueron la causa principal del fallecimiento de Matthew Perry, con el ahogamiento como causa secundaria. Los documentos de la fiscalía indican que en los últimos días Iwamasa inyectó a Perry entre seis y ocho dosis diarias y que en la jornada fatal administró una gran inyección antes de salir de la casa; al regresar lo encontró inconsciente en el jacuzzi. El expediente también registra que Iwamasa inicialmente omitió la ketamina cuando declaró a la policía, y que la verdad emergió tras un registro domiciliario en enero de 2024.
El caso arrancó con la muerte de Perry el 28 de octubre de 2023 y se convirtió en una investigación federal sobre distribución de drogas y conducta médica irregular. Erik Fleming, exproductor que actuó como intermediario, se declaró culpable en 2024 y fue sentenciado el 13.05.2026; Jasveen Sangha recibió su condena el 08.04.2026 y los doctores Salvador Plasencia y Mark Chávez fueron también sancionados por proveer o instruir el uso de ketamina. La ketamina, autorizada como anestésico y usada off-label para depresión, ha estado en el centro de debates regulatorios sobre su uso fuera de entornos clínicos supervisados.
La principal disputa en el proceso fue la intención y la responsabilidad moral de Iwamasa: su defensa argumentó vulnerabilidad y obediencia a un empleador poderoso, mientras que la fiscalía y la jueza enfatizaron que su conducta fue deliberadamente imprudente; la jueza sostuvo que no hay evidencia inequívoca de intención maliciosa, pero sí de decisión consciente de administrar las dosis.
Quedan pocos deberes formales: Erik Fleming debe entregarse a prisión antes del 29.06.2026 según la orden de su sentencia, y los plazos para apelaciones o recursos de los condenados comienzan a correr tras la notificación formal de sentencia. Además, el 05.06.2026 Heritage Auctions subastará objetos de Matthew Perry y destinará lo recaudado a la Matthew Perry Foundation, lo que merece seguimiento para verificar la transferencia de fondos. Fuentes judiciales y familiares también serán monitoreadas por posibles demandas civiles o reclamos de indemnización vinculados al caso.