El partido en Boca definirá la clasificación; la delegación cruzada llega numerosa y Conmebol notificó una falta de seguridad al club.
Universidad Católica viajará a La Bombonera para enfrentar a Boca Juniors el jueves 28 de mayo a las 20:30 horas de Chile en el duelo que cerrará el Grupo D de la Copa Libertadores. El club dispondrá de la Tribuna Tercera Sur y movilizó casi 2.000 hinchas: de las 2.000 entradas asignadas se han vendido alrededor de 1.800. El encuentro definirá qué equipos avanzan a octavos y llega además con una advertencia disciplinaria de Conmebol contra la UC por una infracción de seguridad. El partido se jugará en simultáneo con Cruzeiro vs Barcelona, lo que amplifica la tensión por los resultados cruzados.
La victoria de la UC sobre Barcelona en el Claro Arena dejó al equipo chileno líder del Grupo D con 10 puntos, por delante de Cruzeiro (8) y Boca (7), pero la clasificación final dependerá de la última fecha. Un resultado adverso en La Bombonera, combinado con un triunfo de Cruzeiro, podría dejar a Católica fuera de los octavos. Además, la advertencia disciplinaria de Conmebol obliga al club a extremar protocolos de seguridad en la gira a Buenos Aires. El choque se presenta como una prueba deportiva y logística para el elenco de Daniel Garnero y su parcialidad desplazada.
La venta de entradas para hinchas cruzados se acercó al agotamiento: la organización xeneize asignó 2.000 boletos para la parcialidad visitante y, según el recuento, ya se comercializaron cerca de 1.800. La UC ocupará la Tribuna Tercera Sur y el operativo contempla ingreso con tres horas de anticipación para los simpatizantes. Este desplazamiento se perfila como uno de los más numerosos del club en competencias internacionales en los últimos años. La logística del viaje y el acompañamiento masivo del público son factores que condicionan tanto el clima en el estadio como la seguridad alrededor del partido.
En lo deportivo, la UC llega con la clasificación en la balanza: tras vencer a Barcelona alcanzó 10 puntos y dependerá del resultado en La Bombonera y del partido entre Cruzeiro y Barcelona para sellar su paso a octavos. El calendario marca que ambos encuentros se juegan en simultáneo, por lo que cualquier triunfo o empate del equipo brasileño modificará de inmediato las necesidades del elenco chileno. El ambiente de presión obliga a Garnero a plantear el duelo con cautela pero ambición, pues un tropiezo combinado podría relegar a la UC a la Copa Sudamericana.
El entrenador Daniel Garnero pidió foco total en el juego y descartó planteos conservadores: “Tenemos que ganar. Nosotros jugamos a ganar. Vamos a ir a plantear los partidos con los recaudos de enfrentar a un gran equipo, pero nosotros tenemos con qué poder hacerles daño. Iremos a ganar”. Garnero insistió en que la visita a La Bombonera exige disciplina táctica y manejo emocional frente a un rival con experiencia continental. El técnico sostendrá la base del equipo que le dio resultados en la fase de grupos, con ajustes para neutralizar las virtudes de Boca.
““Tenemos que ganar. Nosotros jugamos a ganar. Vamos a ir a plantear los partidos con los recaudos de enfrentar a un gran equipo, pero nosotros tenemos con qué poder hacerles daño. Iremos a ganar””— Daniel Garnero
El mediocampista Jimmy Martínez, uno de los puntos altos en la campaña, afirmó que el equipo no saldrá a especular: “No vamos a salir a empatar, siempre aspiramos a ganar y es lo que vamos a hacer el jueves”. Martínez agregó que la UC afrontará las dificultades del viaje y el estadio visitante con un plan de juego claro y sin distracciones en torno a arbitrajes. Su declaración refleja la determinación colectiva del plantel de buscar la clasificación en un escenario hostil.
““No vamos a salir a empatar, siempre aspiramos a ganar y es lo que vamos a hacer el jueves””— Jimmy Martínez
A la tensión deportiva se suma una resolución disciplinaria: la Comisión Disciplinaria de Conmebol, con firma del juez único Eduardo Gross Brown, emitió una advertencia a la UC por una infracción al artículo 20 literal u) del Reglamento de Seguridad en el partido ante Cruzeiro. El organismo precisó que una reiteración de la falta en un plazo de dos años podría activar sanciones más graves según el artículo 27 del Código Disciplinario. El club deberá cumplir con obligaciones de seguridad y coordinación con las autoridades locales durante la gira a Buenos Aires para evitar mayor penalización.
El próximo hito es el jueves 28 de mayo a las 20:30 (hora de Chile), cuando Boca y la UC se enfrenten en La Bombonera en simultáneo con Cruzeiro vs Barcelona. Ese doble cronograma decidirá, en tiempo real, qué equipos obtienen pasaje a octavos y si la advertencia disciplinaria de Conmebol tendrá seguimiento. Las decisiones tácticas de Garnero y la respuesta del plantel frente al ambiente visitante serán determinantes para el desenlace inmediato.