El MOP anunció una concesión internacional para un recinto penitenciario de 1.850 plazas en Calama; en paralelo, el alcalde de Santiago critica duramente al subsecretario de Justicia por la propuesta de ampliar Santiago 1, mostrando el debate político sobre el aumento de capacidad penitenciaria.
01El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección General de Concesiones, publicó en el Diario Oficial el llamado a licitación internacional para la concesión del nuevo establecimiento penitenciario de Calama, que considera la construcción, conservación y operación del recinto.
02El proyecto proyecta una superficie aproximada de 71.858 m² y una capacidad para 1.850 personas privadas de libertad. Se emplazará en un terreno fiscal ubicado en la Ruta B-195, intersección con Ruta 23, comuna de Calama, provincia de El Loa, Región de Antofagasta.
03El presupuesto oficial estimado para la obra es de UF 8.690.107 (monto que no incluye IVA). El proceso de licitación será internacional y las ofertas serán recibidas en un acto público el 24 de noviembre de 2026 a las 12:00 horas; la apertura de las ofertas económicas está fijada para el 22 de diciembre de 2026 a las 12:00 horas, ambos actos en el auditórium del MOP en Santiago.
04El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, defendió la iniciativa señalando que “el país necesita más capacidad penitenciaria, mejor infraestructura, tecnología y recintos modernos para que el sistema funcione con orden”, y que el MOP, en coordinación con el Ministerio de Justicia, busca entregar infraestructura con “estándares modernos y responsables”.
05En paralelo, la propuesta del Gobierno de ampliar la capacidad penitenciaria genera rechazo y debate político: el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, criticó duramente al subsecretario de Justicia, Luis Silva, por decir que la ampliación de la cárcel Santiago 1 “representa una ventaja para los vecinos de la comuna”. Desbordes afirmó que en la práctica eso equivaldría a “hacer una cárcel nueva”, advirtió que aumentar plazas termina por incrementar la población interna con el tiempo y calificó las declaraciones del subsecretario como “una pachotada”, negándose a dialogar con él en esas condiciones.
06Los dos hechos reflejan una tensión más amplia: mientras el Ejecutivo avanza en proyectos y llamados a licitación para aumentar la capacidad penitenciaria (como el de Calama), hay autoridades locales que alertan sobre los efectos de ampliaciones en recintos existentes y cuestionan la comunicación y el enfoque del Gobierno respecto a cómo y para qué se incrementan plazas penitenciarias.