La CNE proyecta un incremento promedio de 4,9% desde el 1 de julio; el sur podría enfrentar aumentos superiores al 16%.
La Comisión Nacional de Energía (CNE) proyectó un alza promedio nacional de 4,9% en las tarifas eléctricas que comenzará a regir el 1 de julio. El impacto será heterogéneo: la Región Metropolitana vería incrementos moderados, mientras que comunas del sur como Valdivia y Puerto Montt podrían superar el 16%. Además, la entrada en vigencia coincidirá con la aplicación de reliquidaciones postergadas por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). Los valores preliminares serán sometidos a revisión y deben ratificarse mediante decreto durante junio.
El ajuste responde a dos componentes técnicos: un aumento en generación cercano al 2,1% y otro en transmisión alrededor del 2,8%, además del fin de descuentos extraordinarios aplicados en el primer semestre. Eso amplifica el efecto en regiones donde las obras de transmisión están retrasadas, elevando el costo de transportar energía. Las reliquidaciones acumuladas entre 2020 y 2024 se incorporarán a las boletas, lo que puede sumar o restar cargo según cada caso. El decreto ministerial de junio fijará la estructura tarifaria definitiva para el segundo semestre.
La CNE explicó que el ajuste tarifario combina la revisión del precio nudo de generación y una componente de transmisión actualizada tras su informe técnico preliminar. Mauricio Funes Huerta, secretario ejecutivo subrogante de la Comisión, puso en contexto los números y señaló que los descuentos aplicados en el semestre anterior influyeron en la comparación. “Considerando ambos componentes, nuestra proyección apunta a un alza promedio de 4,9% a nivel nacional”, dijo Funes en declaraciones públicas. El informe de la CNE está en fase de consulta y podría registrar variaciones menores antes del reporte final.
““Considerando ambos componentes, nuestra proyección apunta a un alza promedio de 4,9% a nivel nacional””— Mauricio Funes Huerta
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles postergó hasta julio la aplicación de las reliquidaciones, decisión adoptada tras solicitudes del Congreso y gremios para mitigar el golpe inmediato a los hogares. Marta Cabeza, superintendenta de la SEC, defendió la postergación como un espacio para asegurar la correcta implementación y protección a las familias. La medida implica que las diferencias acumuladas entre 2020 y 2024 deberán aparecer en las boletas desde julio, ya sea como cobros adicionales o abonos según cada caso. Los usuarios deben revisar su boleta para identificar cómo se incorporarán esos ajustes.
El impacto será dispar según distribuidora y comuna: Enel proyecta un aumento aproximado del 2,72% en la Región Metropolitana, mientras que clientes de Saesa en Puerto Montt y Valdivia podrían ver tarifas que suben más del 16%. Otras ciudades como Antofagasta registran aumentos menores o, en el caso de Arica e Iquique, leves bajas en algunas distribuidoras. Esas diferencias reflejan la heterogeneidad de contratos y costos locales que determinan cada boleta.
Especialistas atribuyen los picos en el sur a demoras en obras de transmisión que impiden transportar energía más barata hacia esas regiones. Humberto Verdejo, académico del Departamento de Ingeniería Civil Eléctrica de la Universidad de Santiago, advirtió que la falta de infraestructura eleva los costos locales y, por ende, las tarifas. Además, el término de compensaciones extraordinarias aplicadas por errores contables en periodos previos expone ahora la verdadera presión de costos. El resultado es una combinación de factores técnicos y temporales que tensionan las cuentas en invierno.
Ante el escenario, autoridades y especialistas recomiendan a los usuarios consultar estimaciones por comuna y revisar el detalle de su distribuidora para anticipar el gasto. Existen plataformas públicas y herramientas del sector donde se pueden simular boletas según consumo y cargos aplicables. Para muchos hogares la diferencia será marginal, pero en comunas del sur el ajuste puede transformar significativamente el presupuesto mensual. La capacidad de cada familia para absorber esos montos dependerá del consumo y de eventuales apoyos sociales.
El próximo hito es la publicación del decreto ministerial en junio que ratificará las cifras definitivas y fijará la estructura tarifaria para el segundo semestre. Tras esa resolución, se observará cómo se aplican en las boletas las reliquidaciones postergadas y si hay ajustes menores solicitados en el periodo de consulta.