Disputa sobre 160.000 km² ricos en hidrocarburos llega a la CIJ y se acompaña de denuncias de incidentes armados.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, aseguró durante las celebraciones del 60° aniversario de independencia que «el Esequibo es de Guyana», mientras la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, viajó a La Haya para defender la titularidad venezolana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Las audiencias públicas en la CIJ se celebraron entre el 4 y 11 de mayo y el litigio, abierto por Georgetown en 2018, gira en torno a la validez del Laudo Arbitral de 1899. Al mismo tiempo, la Fuerza de Defensa de Guyana (GDF) denunció presuntos ataques en ríos fronterizos que dejaron soldados heridos, acusaciones que Caracas califica de montaje.
La disputa no es solo histórica: el Esequibo, que ocupa cerca de dos terceras partes del territorio de Guyana, contiene yacimientos petroleros descubiertos desde 2015 que han transformado la geopolítica local. La CIJ debe dirimir la validez legal del Laudo de 1899 y la delimitación fronteriza, pero las acusaciones mutuas sobre incidentes armados elevan el riesgo de confrontación. La posición de cada capital—Guyana apelando a tribunales y diplomacia, Venezuela reclamando negociación bajo el Acuerdo de Ginebra—marca opciones distintas para resolver el pleito.
En la ceremonia de izado de la bandera en Fort Island, dentro del territorio en disputa, Irfaan Ali apeló al Laudo Arbitral de 1899 como fundamento legal y lanzó un mensaje directo: «El Esequibo es de Guyana. Nunca ha sido venezolano, ni tampoco español». Ali insistió en que la defensa de la soberanía se hará «a través de los tribunales y la diplomacia, y jamás mediante la guerra», en un acto que consolidó la postura pública de Georgetown.
“El Esequibo es de Guyana. Nunca ha sido venezolano, ni tampoco español”— Irfaan Ali
Delcy Rodríguez viajó a Países Bajos para participar en las jornadas de la CIJ y reafirmó la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba, publicando mensajes en Telegram donde afirmó que «no hay duda de que el único titular de la Guayana Esequiba es Venezuela». Ante la Corte, Rodríguez calificó el caso de «absurdo antijurídico» y advirtió que una sentencia no resolvería de forma aceptable la controversia, expresión de la postura oficial de Caracas frente al tribunal.
“No hay duda de que el único titular de la Guayana Esequiba es Venezuela y siempre reivindicaremos sus derechos legítimos e históricos sobre este territorio”— Delcy Rodríguez
En Caracas la Cancillería denunció como una «falsificación de la verdad» las afirmaciones de Ali y reiteró que el Laudo de 1899 fue sepultado por el Acuerdo de Ginebra de 1966, que —dice Venezuela— obliga a buscar una solución negociada. El comunicado calificó las declaraciones emitidas desde la región como «provocadoras y delirantes» y reafirmó que Caracas no reconoce la jurisdicción de la CIJ para decidir la controversia.
“Las afirmaciones del mandatario guyanés constituyen una falsificación de la verdad histórica y jurídica”— Cancillería de Venezuela
En el terreno, la Fuerza de Defensa de Guyana informó de ataques contra patrullas en el río Cuyuní que dejaron al menos un soldado herido y aseguró que mantiene «una presencia operativa activa a lo largo de la frontera occidental». Caracas respondió acusando a Georgetown de promover «operaciones de manipulación» y de construir una narrativa de conflicto sin evidencias verificables.
El trasfondo jurídico remite a la demanda presentada por Guyana en 2018 para que la CIJ confirme la validez y efecto vinculante del Laudo de 1899; en 2020 y 2023 el tribunal ya subrayó su competencia para examinar el fondo. El interés petrolero, impulsado por descubrimientos desde 2015, y la negativa de Venezuela a reconocer la jurisdicción del tribunal complican cualquier salida rápida, por lo que la disputa sigue en manos del alto tribunal y de la diplomacia regional.
Los puntos de fricción son claros: Guyana invoca la validez del Laudo Arbitral de 1899 y la CIJ para dirimir fronteras, mientras Venezuela sostiene que ese laudo es nulo y que solo el Acuerdo de Ginebra de 1966 habilita negociaciones directas. Además, las partes se contradicen sobre la ocurrencia y naturaleza de incidentes armados en la frontera: la GDF denuncia ataques con heridos; Caracas califica esas versiones de fabricaciones sin evidencia verificable.
El próximo hito será la espera del fallo de la CIJ sobre la validez del Laudo de 1899 y la delimitación de fronteras; la fecha del pronunciamiento sigue pendiente. Mientras tanto, cualquier nueva denuncia de incidentes en la zona podrá tensionar la respuesta diplomática y la seguridad fronteriza entre ambos países.