La familia política de la exministra facturó $1.209 millones al Estado durante el gobierno de Gabriel Boric; la DIP fue rectificada.
Camila Vallejo enfrenta cuestionamientos por omisiones en sus Declaraciones de Intereses y Patrimonio: no consignó a su suegra ni a parte de sus cuñados en las declaraciones que presentó mientras integró el gabinete, y la sociedad familiar Doctora Andrea San Martín y Compañía Limitada acumuló órdenes de compra aceptadas por más de $2.156 millones entre 2011 y 2026, de las cuales $1.209 millones correspondieron al período del gobierno de Gabriel Boric. La empresa presta servicios oftalmológicos y registra contrataciones con el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán.
Vallejo respondió en Instagram que “todas sus licitaciones fueron adjudicadas mediante mecanismos reglados y transparentes”, que la sociedad participa en licitaciones desde 2003 y que la ley 20.880 exige declarar nombre y RUT de parientes, no sus actividades comerciales; además indicó que su declaración fue rectificada en la plataforma oficial. Los antecedentes públicos muestran que Abel Zicavo —pareja de Vallejo hasta 2018— vendió su participación en la sociedad y que el oftalmólogo Raúl San Martín Geisse figura en registros vinculados a comisiones evaluadoras y como prestador subcontratado.
Jorge Jaraquemada, expresidente del Consejo para la Transparencia, sostuvo que la omisión “no es un detalle meramente formal”, lo que deja como próximos hitos observables la actualización definitiva de la declaración en el portal Infoprobidad y la eventual evaluación de la situación por parte de organismos de probidad para determinar si existieron conflictos de interés.