Bachelet suma apoyos clave en su cruzada por la ONU
Respaldos de Brasil, México y Uruguay consolidan su campaña pese a la retirada del apoyo oficial chileno.
- 01Respaldo de Brasil
- 02Apoyo de México
- 03Encuentros en Uruguay
- 04Gira global y competencia
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Michelle Bachelet completó una serie de reuniones con presidentes y cancilleres de la región en las que obtuvo el respaldo explícito de Brasil, México y Uruguay para su candidatura a la Secretaría General de la ONU. Luiz Inácio Lula da Silva la recibió en Brasilia y calificó su experiencia como clave para que una mujer latinoamericana lidere el organismo. En Ciudad de México la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Roberto Velasco ratificaron el apoyo mexicano en el Palacio Nacional y en la Cancillería. Estas gestiones regionales ocurren mientras Bachelet prepara una nueva etapa de su periplo internacional, con escala en China y una posible visita a Rusia.
El apoyo público de dos potencias regionales, Brasil y México, le da a Bachelet peso diplomático en una contienda que depende en primera instancia del Consejo de Seguridad y de los vetos de sus miembros permanentes. La campaña subraya el doble objetivo de la exmandataria: consolidar respaldo latinoamericano y buscar interlocución con las potencias del Consejo de Seguridad. La retirada del apoyo oficial chileno por parte del gobierno de José Antonio Kast complejiza su narrativa doméstica, pero no ha impedido la ofensiva internacional. El resultado de estas gestiones será clave para llegar sin vetos a la votación de la Asamblea General.
Respaldo de Brasil
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva recibió a Bachelet en el Palacio de Planalto y resaltó que su trayectoria como jefa de Estado y su “conocimiento profundo” de Naciones Unidas la acreditan para ser la primera mujer latinoamericana al frente de la organización. Lula vinculó su apoyo con la idea de una ONU reformada, orientada a la paz, el desarrollo sostenible y un multilateralismo más eficaz, y anunció que Brasil continuará impulsando su candidatura junto a México. El encuentro de cerca de una hora se inserta en la estrategia de Bachelet de capitalizar alianzas en la región para sumar influencia ante el Consejo de Seguridad.
Apoyo de México
La presidenta Claudia Sheinbaum recibió a Bachelet en el Palacio Nacional y la describió como “una mujer brillante” promotora de la paz con desarrollo y justicia; antes, el canciller Roberto Velasco había confirmado en la Cancillería el respaldo oficial mexicano a la candidatura. La Secretaría de Relaciones Exteriores sostuvo que México impulsa la postulación junto a Brasil por convicción en un multilateralismo con apego al derecho internacional. Esos gestos oficiales buscan enviar una señal regional de peso ante las capitales del Consejo de Seguridad y las delegaciones en Nueva York.
Encuentros en Uruguay
El presidente Yamandú Orsi recibió a Bachelet en la Torre Ejecutiva y, junto al canciller Mario Lubetkin y el prosecretario Jorge Díaz, resaltó la huella que la exmandataria ha dejado en la región. Orsi y Bachelet abordaron la importancia de que la próxima secretaría general sea dirigida por una mujer latinoamericana y la urgencia de fortalecer el multilateralismo y el desarrollo inclusivo. La cita se articuló con la participación de Bachelet en un foro regional sobre mujeres y democracia, donde profundizó su agenda política y de alianzas en la región.
Gira global y competencia
Bachelet amplió su agenda más allá de la región: tras participar en debates en Londres y una escala en París con el ministro Mauro Vieira, partió rumbo a China como parte de la estrategia para dialogar con miembros permanentes del Consejo de Seguridad. La campaña busca reuniones con líderes de Estados Unidos, China, Reino Unido, Francia y Rusia; además, enfrenta a candidaturas como las de Rafael Grossi, Rebeca Grynspan y Macky Sall. Su equipo planea visitas a Colombia y Panamá y proyecta una nueva etapa del periplo que podría incluir a Moscú entre fines de mayo e inicios de junio.
La candidatura de Michelle Bachelet fue lanzada originalmente durante la presidencia de Gabriel Boric en septiembre de 2025; posteriormente el gobierno del presidente José Antonio Kast retiró el respaldo oficial, calificando la postulación como “inviable”. Bachelet defendió su iniciativa el 21 de abril ante los 193 estados miembros de la Asamblea General y desde entonces busca construir una red de apoyos bilaterales, en particular con Brasil y México. El proceso para elegir secretario general requiere primero el aval del Consejo de Seguridad —donde los cinco miembros permanentes pueden vetar— y luego la aprobación de la Asamblea General; esa dinámica es el telón de fondo de la gira. Además de Lula, Sheinbaum y Orsi, la competencia incluye a Rafael Grossi, Rebeca Grynspan y Macky Sall.
La principal disputa entre las fuentes no es sobre hechos diplomáticos recientes, sino sobre la posición oficial de Chile: la postulación fue promovida por el gobierno de Gabriel Boric en 2025, pero la administración de José Antonio Kast retiró ese respaldo, lo que algunos interlocutores interpretan como desgaste político doméstico frente a una campaña internacional que, en cambio, sigue sumando aliados en la región. No hay cifras contradictorias sobre los encuentros, pero sí tinte político sobre la viabilidad doméstica de la candidatura.
En las próximas semanas hay varios hitos concretos: Bachelet ya emprendió su viaje a China (informado el 1 de junio) y su equipo proyecta una visita a Rusia entre fines de mayo e inicios de junio; además planea pasar por Colombia y Panamá en la ruta regional. En paralelo, la candidatura seguirá buscando contactos directos con líderes y delegaciones de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, cuyos apoyos y eventuales vetos definirán la capacidad de la postulación para pasar a la votación de la Asamblea General. Será relevante observar si los apoyos públicos de Brasil y México se traducen en gestos en Nueva York durante las rondas de consultas del Consejo.