Resultados trimestrales entregan mayores excedentes por alza del cobre, mientras la menor producción eleva costos y tensiona operaciones.
Codelco informó sus resultados del primer trimestre de 2026: el EBITDA llegó a US$2.143 millones, un 59% más que en 2025, la utilidad atribuible alcanzó US$290 millones y los aportes al fisco —incluyendo Ley Reservada y royalty— sumaron US$430 millones, casi el doble que en igual período del año anterior. La producción propia fue de 272.000 toneladas métricas finas, una caída de 8,1%, y la producción total atribuida (incluyendo El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca) alcanzó 300.000 tmf, 7,5% menos que un año antes.
El desempeño fue heterogéneo entre divisiones: Radomiro Tomic subió 12% y Salvador creció 80% por el inicio de Rajo Inca, pero El Teniente retrocedió 26% —la compañía atribuye la caída a las secuelas del accidente fatal de julio de 2025— y Chuquicamata, Ministro Hales, Gabriela Mistral y Andina registraron descensos por menores disponibilidades de mineral, deterioro de leyes y mantenciones programadas. La menor producción y costos mayores elevaron el costo directo C1 un 10% y el costo C3 un 6,3%, situación que, según Rubén Alvarado, presidente ejecutivo de Codelco, hizo del trimestre uno “operacionalmente exigente”.
Codelco destacó avances en sus proyectos estructurales: la primera fase de continuidad del Nivel 1 de Chuquicamata Subterránea está en 92%, Andes Norte y Diamante en El Teniente avanzan 81% y 55%, respectivamente, y Rajo Inca registra 95% y sigue en ramp‑up con capacidad de diseño esperada para 2027. En lo inmediato la minera enfrenta la decisión sobre medidas de continuidad operacional tras la investigación del accidente y deberá mostrar progresos en la ejecución de proyectos y en el control de costos para sostener los excedentes al Estado.