La U oficializa refuerzos como Eduardo Vargas y Octavio Rivero, mientras la llegada de Lucero estuvo marcada por demandas económicas, versiones contradictorias desde Brasil y, ya en mayo, la disculpa del delantero por un video filtrado
01Universidad de Chile llegó al mercado con la intención clara de reforzar la zona ofensiva: el regreso de Eduardo Vargas fue el primer refuerzo oficializado y, poco después, Barcelona SC confirmó la venta definitiva de Octavio Rivero al club azul, con el uruguayo ya listo para integrarse a la pretemporada dirigida por Francisco “Paqui” Meneghini.
02La contratación más complicada fue la de Juan Martín Lucero: desde la gerencia deportiva de Azul Azul se priorizó su fichaje, pero las negociaciones con Fortaleza y el propio jugador quedaron trabadas por las cifras. Fortaleza, que había pagado 1,7 millones de dólares por su pase a Colo Colo años atrás, busca aliviar masa salarial tras el descenso, pero también pretende una retribución por la salida; paralelamente, Lucero tiene contrato vigente por dos años y no quería irse sin cobrar, aunque según reportes brasileños podría resignar parte de ese monto.
03Desde Brasil apareció una versión distinta y llamativa: RTI Sporte (replicada por prensa local) afirmó que existía un acuerdo verbal para una cesión por una temporada en que la U cubriría íntegramente el salario de Lucero —US$110.000 mensuales—, tras ‘rediseñar’ el contrato eliminando cláusulas variables (bonos por goles, minutos, imagen, etc.) para hacerlo financiero y fiscalmente manejable. Esa versión también destacó que Meneghini participó activamente en la negociación y convenció al delantero mediante una videoconferencia.
04La U exploró distintas fórmulas para abaratar la operación: ofreció a Fortaleza un préstamo con opción de compra y propuso dividir el sueldo, e incluso tanteó la posibilidad de que el jugador rescindiera para llegar con el pase en su poder. Sin embargo, esas alternativas no prosperaron inicialmente y en el club admiten que los actuales montos salariales de Lucero (~US$100.000 mensuales) no están alineados con el presupuesto, por lo que no se descartó la búsqueda de un nuevo patrocinador que ayude a financiar el fichaje.
05Además de Lucero y Rivero, la dirigencia barajó otras alternativas como Maximiliano Romero —jugador con pasos por PSV, Racing, Vélez, Argentinos Juniors y recién salido de un préstamo en O’Higgins—, opción que también seducía al cuerpo técnico por su capacidad goleadora y recorrido en Europa y Sudamérica.
06Tras ese agitado inicio de año, en mayo de 2026 la situación pública cambió de tono: Juan Martín Lucero, ya vinculado al plantel azul, tuvo que salir a pedir disculpas por un video filtrado en el que su kinesiólogo personal mostraba un tratamiento y afirmaba un diagnóstico distinto al del cuerpo médico del club. Lucero reconoció que “se me fue de las manos”, pidió perdón al cuerpo médico y explicó que trabajaba con profesionales externos e internos, incluyendo apoyo psicológico, enfatizando la importancia de la salud mental en su rendimiento.
07En lo deportivo, Lucero también habló del crecimiento del equipo tras un arranque irregular y sostuvo que la U ha ido “de menor a mayor”, pese a las lesiones y cambios de entrenador. Su rápida recuperación de una lesión que inicialmente se proyectó en semanas y su integración al plantel refuerzan la idea de que, más allá de los vaivenes contractuales, el delantero está incorporado al proyecto y disponible para pelear por un puesto en la ofensiva junto a Vargas y los recién llegados.