La medida busca observar y tratar a ciudadanos estadounidenses cerca del brote mientras Kenia y África refuerzan la respuesta sanitaria.
Estados Unidos instaló un centro de cuarentena en Kenia para atender a ciudadanos estadounidenses potencialmente expuestos al virus del Ébola, informó el subsecretario de Salud y Servicios Humanos Brian Christine, que detalló un plan en dos fases: una unidad inicial para 50 personas operativa desde el viernes y, en una segunda etapa, unidades de biocontención y aislamiento para quienes desarrollen síntomas o den positivo. Más de 30 oficiales del Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública fueron desplegados tras recibir entrenamiento en Washington, y el Departamento de Estado cuenta con la aprobación previa del Gobierno de Kenia; en caso de necesidad, los pacientes sintomáticos serían evacuados a centros terciarios, principalmente en Europa, para atención especializada.
Kenia, que mantiene oficialmente el país libre del virus, activó medidas reforzadas de preparación y respuesta en fronteras y aeropuertos, constituyó un Equipo Nacional de Preparación para el Ébola y abrió un Centro Nacional de Operaciones de Emergencia de Salud Pública para monitorear alertas en tiempo real, indicó el director general de Salud Patrick Amoth, mientras se refuerzan laboratorios, capacitación de personal y campañas de concienciación. Al mismo tiempo, la agencia de salud de la Unión Africana y los CDC de África, cuyo director general Jean Kaseya ofreció datos desde Kinshasa, elevaron el balance a 1.077 contagios sospechosos y 246 muertes vinculadas al brote en la región.
Lo que sigue es la puesta en marcha completa de las unidades de biocontención en Kenia, la continuidad del monitoreo por el Centro Nacional de Operaciones y los reportes periódicos de los CDC de África y la Organización Mundial de la Salud sobre nuevos contagios y fallecimientos; además, el Departamento de Estado coordinó medidas sanitarias con México y Canadá para viajeros desde zonas de alto riesgo, una decisión que deberá evaluarse durante el flujo de movimiento internacional en eventos como el Mundial de fútbol.