El chileno remontó con un eagle, quedó top 20, sumó dinero y escaló en el ranking; ahora va al LIV Golf en Corea.
Joaquín Niemann cerró el PGA Championship en el Aronimink Golf Club de Newtown Square como T18, con una tarjeta final de 71 (+1) y un acumulado de -1 tras 72 hoyos. El chileno llegó a ubicarse provisionalmente segundo en la ronda final después de dos birdies iniciales, pero la segunda mitad de la jornada le pasó factura con varios bogeys. El inglés Aaron Rai ganó el major con -9, mientras Niemann firmó su tercer mejor resultado en un grande. La actuación combina un brillante "moving day" con una última ronda irregular que dejó más preguntas que certezas.
La semana de Niemann importa porque combina señales positivas —una tercera ronda de 66 y un eagle que lo metieron en la pelea— con la fragilidad mostrada en la ronda decisiva. El resultado le permitió cobrar US$221.832, subir 23 puestos en el ranking mundial y consolidar un top 20 en un major, pero también dejó dudas sobre su consistencia en rondas definitorias. Además su rendimiento influye en su futuro competitivo inmediato: en dos semanas vuelve al LIV Golf y su estatus en los majors restantes sigue en discusión. Ese cruce entre progreso y riesgo definirá sus próximas decisiones deportivas.
La última ronda fue agridulce: Niemann arrancó el domingo con dos birdies y llegó a colocarse segundo, pero no pudo sostener el ritmo. Firmó 71 golpes (+1) y terminó con 279 (-1), quedando a dos palos del top 10 y a ocho del campeón Aaron Rai. La derrota de consistencia en los segundos nueve hoyos fue determinante; tres bogeys en la vuelta le impidieron pelear por la corona. El registro confirma la mezcla de talento y volatilidad que mostró en la semana.
Su sábado fue el punto alto: en el "Moving Day" anotó 66 golpes (-4), encadenó birdies y firmó un eagle en el hoyo 16 que lo catapultó en la clasificación. Esa arremetida lo dejó a cuatro golpes del puntero tras 54 hoyos, situación que abrió por primera vez en su carrera una posibilidad real de pelear un major hasta el cierre. La jornada del sábado quedó marcada por ese golpe espectacular en el par‑5, que llenó de expectativa a la carpa chilena en Aronimink.
El título del torneo fue para Aaron Rai, quien cerró con -9 y se impuso de forma sorpresiva en Aronimink. La presión que generó la pelea en la parte alta terminó por desnudar algunas fragilidades en Niemann en la jornada final, donde errores puntuales le costaron posiciones. Rai se transformó en la referencia del domingo mientras Niemann y otros aspirantes fueron perdiendo ritmo en una cancha exigente y con condiciones variables.
El balance económico y de ranking fue tangible: Niemann se llevó US$221.832 y subió del puesto 167 al 143 en el ranking mundial, una escalada de 23 casilleros que le ofrece mayor visibilidad. En redes, el chileno celebró la semana y agradeció el apoyo, valorando el trabajo en una cancha que calificó de exigente. El resultado refuerza su palmarés en grandes: es su tercer mejor puesto en un major, detrás del octavo del año pasado.
“Gran semana en Aronimink. Qué cancha monstruosa. Orgulloso del trabajo hecho y siempre feliz de representar a Chile donde vaya. Gracias a todos por el apoyo, entregué todo lo que tenía”— Joaquín Niemann
El tramo final de la nota no solo mide el resultado sino las decisiones que vienen: Niemann volverá al LIV Golf en Corea del Sur dentro de dos semanas y busca regularidad para cerrar mejor la temporada. Su entorno, incluido su entrenador Eduardo Miquel, mira con interés cómo traducir este impulso en estabilidad para grandes torneos futuros. La semana sirve como diagnóstico: capacidad para competir en la parte alta y necesidad de cerrar rondas decisivas.
Hay un punto en disputa sobre su calendario de majors: mientras Emol señala que su rendimiento y puntos lo dejarían "oficializado" para el US Open en junio, La Tercera apunta que Niemann no está clasificado para el US Open ni para el British Open esta temporada. Ambas versiones coinciden en la importancia de sus actuaciones, pero difieren sobre su presencia asegurada en los próximos grandes.
El próximo hito para Niemann es la fecha del LIV Golf en Corea del Sur, del 28 al 31 de mayo, donde deberá mostrar regularidad antes del inicio del US Open en junio. Fuera de la cancha, la confirmación definitiva de su plaza en los majors restantes y su rendimiento en Corea marcarán si la semana en Aronimink fue un punto de inflexión o un aviso para ajustar rumbo.