USCIS ordena a temporales tramitar la residencia en su país; abogado y ONG alertan de confusión y separaciones familiares.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) anunció el 22 de mayo que quienes estén en el país con visados temporales deberán salir y solicitar la residencia permanente (green card) desde su país de origen, salvo “circunstancias extraordinarias”. La decisión pone fin a una práctica de más de medio siglo que permitía completar el trámite dentro de Estados Unidos. La medida generó alarma inmediata entre inmigrantes, empleadores y abogados por la incertidumbre sobre quiénes califican para la excepción y cuándo empezará a regir.
El cambio, presentado por la administración de Donald Trump como un retorno a la letra de la ley, afecta a estudiantes, trabajadores temporales, acogidos humanitarios y a personas que buscan residencia por matrimonio o empleo. Organizaciones humanitarias y despachos legales advierten que obligar a regresar al país de origen alarga trámites, puede impedir el regreso y provocar separación de familias. La falta de detalles operativos y las señales contradictorias de agencias federales dejan a miles sin claridad sobre sus opciones legales.
La nueva orientación del USCIS exige que “un extranjero que se encuentre temporalmente en Estados Unidos y desee obtener la ‘green card’ deberá regresar a su país de origen para solicitarla, salvo en circunstancias excepcionales”, dijo el portavoz de la agencia al explicar la medida y su objetivo de reducir la necesidad de localizar y deportar a quienes permanecen tras denegaciones. USCIS argumenta que la norma aplica la intención original de la Ley de Inmigración y Nacionalidad y que los oficiales decidirán caso a caso las excepciones.
“De ahora en adelante, un extranjero que se encuentre temporalmente en Estados Unidos y desee obtener la ‘green card’ deberá regresar a su país de origen para solicitarla, salvo en circunstancias excepcionales”— Zach Kahler
Abogados y organizaciones legales describen un escenario de confusión práctica: despachos revisan memorandos y clientes llaman con preguntas sobre plazos, excepciones y riesgos de no poder regresar. Muchos temen que consulados con procesamiento suspendido o largos tiempos de espera conviertan el trámite en un callejón sin salida. El efecto inmediato, dicen varios letrados, será demorar decisiones y frenar solicitudes que ya estaban en curso.
“Es realmente difícil saber cómo se va a aplicar esto”— Jessie De Haven
Críticos ven la medida como parte de una estrategia más amplia para reducir el flujo hacia la residencia y la ciudadanía: Doug Rand, asesor sénior en USCIS durante el gobierno de Biden, dijo que la intención es explícita y que la política busca bloquear el camino a la ciudadanía para muchas personas. Organizaciones como World Relief alertaron que forzar a solicitantes a volver a países donde no se procesan visas puede provocar separaciones familiares indefinidas.
“El objetivo de esta política es muy explícito. Altos funcionarios de esta administración han dicho una y otra vez que quieren que menos personas obtengan la residencia permanente porque la residencia permanente es un camino hacia la ciudadanía y quieren bloquear ese camino para tantas personas como sea posible”— Doug Rand
Representantes de la comunidad jurídica advierten además que la orientación es ambigua en asuntos clave: no especifica si los solicitantes deben permanecer fuera del país durante todo el proceso ni cómo operarán las excepciones para visas de doble intención o protecciones humanitarias. La American Immigration Lawyers Association reportó que entrevistas recientes bajo la nueva guía incluyeron preguntas inéditas sobre por qué el solicitante no presentó la petición desde el extranjero.
“El USCIS está tratando de trastocar décadas de tramitación del ajuste de estatus”— Shev Dalal-Dheini
Algunos abogados esperan impugnaciones legales y advierten que empresas podrían retraerse en patrocinios laborales. Otros actores humanitarios subrayan la incertidumbre para refugiados y para quienes ingresaron por parole humanitario, cuyos consulados pueden estar cerrados o innecesariamente sobrecargados. La combinación de cambios administrativos y falta de instrucciones concretas está obligando a empleadores y solicitantes a adoptar una postura de espera.
“This is a scare tactic.”— Charles Kuck
USCIS y su portavoz defienden la medida como un retorno a la intención original de la ley para evitar estancias temporales que deriven en residencia; en cambio abogados y organizaciones humanitarias sostienen que la guía pretende disuadir a solicitantes legítimos y puede separar familias. El Departamento de Seguridad Nacional ha señalado que no impedirá que quienes califican obtengan la green card, pero no ha aclarado cómo se aplicarán las excepciones en la práctica.
El próximo hito será la publicación de instrucciones operativas claras por parte de USCIS —fecha aún no anunciada— y la previsión de demandas judiciales que varios despachos ya anticipan. Mientras tanto, solicitantes, empleadores y ONG seguirán a la espera de definiciones sobre excepciones y plazos para conocer si podrán completar trámites sin abandonar Estados Unidos.