La CMF obliga a incluir 5% del saldo y, de forma gradual, todas las cuotas sin interés; impacto inmediato en presupuesto familiar.
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publicó en junio de 2025 la norma que redefine la fórmula del pago mínimo de tarjetas de crédito y que entrará en vigor en junio de 2026. La nueva regla obliga a que el pago mínimo sea el Monto No Financiable (MNF) más al menos un 5% del Monto Financiable (MF). Además, la incorporación plena de las cuotas pactadas 'sin interés' será gradual: un 25% adicional cada seis meses hasta completar el 100% en dos años. La medida forma parte de la Ley N° 21.673 y apunta a reducir el sobreendeudamiento de los consumidores.
El cambio busca que los usuarios amortigüen capital y no solo intereses, acortando plazos que hoy pueden extenderse hasta 15 años si se paga sólo el 1% mensual. Para hogares con presupuestos ajustados, la subida del mínimo implicará un mayor desembolso mensual inmediato, pero según la CMF reduce el costo financiero total en el mediano plazo. La transición escalonada pretende dar tiempo a bancos y consumidores a adaptar sistemas y planes de pago.
La fórmula que regirá desde junio combina el Monto No Financiable —que agrupa cuotas promocionadas como 'sin interés', comisiones y seguros— con un aporte mínimo del 5% del Monto Financiable, es decir del capital adeudado. Ese ajuste obliga a que una porción real de capital sea amortizada en cada vencimiento y deja menos espacio para que el saldo se mantenga prácticamente inalterado pese a pagos repetidos. La CMF presentó los datos que ilustran cómo cambia el horizonte de pago con este nuevo piso.
La incorporación de las cuotas sin interés se hará en tramos: al entrar en vigor la norma en junio de 2026 empezará a computarse parte del total y cada seis meses se añadirá otro 25% hasta que, en dos años, el 100% esté incluido en el MNF. El período de transición fue pensado para 'minimizar el impacto' y permitir a las entidades actualizar procesos y sistemas operativos sin un salto abrupto para los clientes. Así, las cuotas que hoy suelen verse como no gravadas dejarán de ser un alivio permanente.
Los ejemplos difundidos por la entidad muestran el efecto: pagando sólo el 1% del saldo, un deudor podría tardar 180 meses (15 años) y pagar aproximadamente un 160% extra en intereses; con un pago mínimo que incluya 5% del capital, el plazo se reduce a 60 meses (5 años) y la carga de intereses cae alrededor de un 40%. Esos cálculos buscan mostrar la diferencia entre mantener 'cuotas eternas' y amortizar capital de forma sostenida.
La norma incluyó además márgenes de flexibilidad: los bancos podrán autorizar la exención del pago mínimo por hasta uno o dos meses consecutivos en casos puntuales, pero esos montos deberán reincorporarse a la deuda y pagarse en un plazo máximo de 24 meses. Esa facultad busca ofrecer un respiro temporal sin volver al patrón de prolongar indefinidamente la deuda. Las entidades financieras tendrán que definir sus protocolos de concesión y reestructuración dentro del marco que fija la CMF.
El próximo hito es junio de 2026, cuando comienza a regir la nueva fórmula y arranca la primera etapa de inclusión gradual de las cuotas sin interés. En los meses siguientes la atención se concentrará en si los bancos implementan ajustes de sistemas y en cómo repercute el cambio en los extractos y planes de pago de millones de clientes. Consumidores y emisores deberán revisar condiciones y opciones de reestructuración antes de que se completen las fases.