El equipo de Luis Enrique defendió el título en Budapest; la victoria desató festejos y violentos incidentes en Francia.
El París Saint-Germain retuvo la UEFA Champions League al vencer al Arsenal por 4-3 en la tanda de penales tras empatar 1-1 en 120 minutos en el Puskás Aréna de Budapest. Kai Havertz adelantó a los ingleses a los 5 minutos y Ousmane Dembélé igualó de penal a los 64. La definición desde los doce pasos se resolvió con el fallo decisivo de Gabriel Magalhaes y la conversión final de Lucas Beraldo. El título, logrado el 30 de mayo de 2026, convierte al PSG en el primer club en revalidar la Orejona desde el Real Madrid (2016-2018).
La consagración del PSG no es un hecho aislado: el club parisino logra un hito histórico al revalidar el máximo trofeo continental y coloca a Luis Enrique entre los técnicos con múltiples Champions. Para el Arsenal la derrota prolonga un maleficio europeo que viene desde su única final ganada en 2006, pese a una campaña sobresaliente en la que llegó invicto hasta Budapest. Al mismo tiempo, la celebración en Francia terminó con cientos de detenidos y heridas a fuerzas del orden, lo que abre un debate sobre la seguridad en grandes festejos deportivos.
El partido entregó pocas emociones en la prórroga y quedó decidido en la lotería de los penales en el estadio húngaro. Kai Havertz abrió el marcador en el arranque y Dembélé empató desde los doce pasos en la segunda mitad; el 1-1 llevó el duelo a la tanda, donde el PSG fue más certero y sentenció el título. Con este triunfo, el club suma su segunda Champions consecutiva y se instala entre los equipos que han revalidado el trofeo en la era moderna.
La tanda de penales tuvo aciertos y errores decisivos: por el PSG convirtieron Sergio Ramos, Doué, Achraf Hakimi y Lucas Beraldo, mientras que Nuno Mendes falló su intento. En el Arsenal marcaron Viktor Gyökeres, Declan Rice y Gabriel Martinelli; Bukayo Saka Eze erró y Gabriel Magalhaes elevó el décimo lanzamiento, que definió la final. El fallo final del defensor brasileño del Arsenal desató la celebración parisina en el césped y en los bancos técnicos.
Luis Enrique celebró el título con orgullo y proyectó ambición de seguir compitiendo al más alto nivel; elegió palabras que resumieron la gesta y la exigencia del club. El técnico español insistió en que el equipo "disfruta de lo que hace" y que esa dinámica será clave para el futuro inmediato. Sus declaraciones lo sitúan, por ahora, en la historia del torneo entre los entrenadores con múltiples coronas continentales.
“Ha costado Dios y ayuda, pero en París estamos con la flor...”— Luis Enrique
El presidente del club, Nasser Al Khelaifi, calificó el triunfo como un momento especial y dejó claro el deseo institucional de no conformarse con lo logrado. Agradeció a jugadores, cuerpo técnico y aficionados y habló de un proyecto que busca continuidad tras años de trabajo. Sus palabras refuerzan la idea de que el PSG piensa en sostener su ciclo ganador más allá de esta temporada.
“muy especial”— Nasser Al Khelaifi
En el bando inglés hubo reconocimiento a la superioridad del rival y dolor por la derrota. Mikel Arteta felicitó al PSG y señaló la magnitud del adversario, a la vez que pidió transformar el dolor en lecciones para el futuro del Arsenal. Declan Rice describió la derrota como "devastadora" pero subrayó el valor del recorrido del equipo durante una temporada larga y exigente.
“Quiero felicitar al PSG y, en particular, a Luis (Enrique, el entrenador), porque en mi opinión son los mejores del mundo.”— Mikel Arteta
Los festejos en Francia derivaron en graves incidentes: las autoridades informaron de 416 detenidos en todo el país, 283 solo en París, y siete agentes heridos, uno de ellos con traumatismo craneoencefálico. El ministro del Interior calificó los desórdenes como "absolutamente inaceptables" y detalló altercados y pillajes en varias ciudades. La magnitud de los disturbios obliga a investigar responsabilidades y revisar protocolos de seguridad para próximas celebraciones masivas.
“absolutamente inaceptables”— Laurent Nuñez
El próximo hito es la apertura de la temporada 2026-27 y el inicio de la próxima Champions, donde el PSG buscará extender su reinado y el Arsenal tratará de transformar la derrota en progreso. Paralelamente las autoridades francesas anunciarán medidas y posibles sanciones por los incidentes durante las celebraciones, un proceso que podría afectar logística y seguridad en futuros festejos deportivos.