Designación del árbitro colombiano y las múltiples bajas dejan a Boca al borde de la eliminación en la Libertadores.
Conmebol designó al colombiano Wilmar Roldán como árbitro del trascendental duelo entre Universidad Católica y Boca Juniors, que se jugará el jueves a las 20:30 en La Bombonera; lo acompañarán Alexander Guzmán, Cristian Aguirre y Carlos Ortega como cuarto árbitro. Tras haber dirigido la final de la Copa América 2015, Roldán acumula desde entonces decisiones polémicas que afectaron a la selección chilena —incluida la expulsión de Gabriel Suazo en la Copa América 2024 que motivó un reclamo de la Federación de Fútbol de Chile— y también ha sido protagonista en partidos definitorios de Boca en la Copa Libertadores, como ante Corinthians (2012), Santos (2020) y Fluminense (2023).
El contexto deportivo agrava la tensión: Boca llega tercero en el grupo y está obligado a ganar para clasificar a octavos; cualquier otro resultado lo enviaría a la Copa Sudamericana. El plantel xeneize enfrenta múltiples ausencias: Miguel Merentiel se perderá el choque por un desgarro en el sóleo y Adam Bareiro y Agustín Marchesín siguen lesionados, además de las suspensiones de Ayrton Costa y Santiago Ascacíbar —Costa sería reemplazado por Marco Pellegrino—. Claudio Úbeda maneja alternativas en ofensiva como Ángel Romero o Exequiel Zeballos, quien podría disputar su último partido con el club, mientras Universidad Católica necesita al menos un punto para asegurar su pase salvo que Cruzeiro deje puntos ante Barcelona; la última palabra sobre la formación y la disponibilidad de Merentiel se conocerá en la previa del partido.