La revocación de licencias a decenas de organizaciones de ayuda por parte de Israel desencadena críticas de la ONU y la reanudación de una flotilla para intentar romper el bloqueo y entregar asistencia
01Israel anunció la prohibición de acceso a la Franja de Gaza para más de 35–37 organizaciones no gubernamentales internacionales, ordenando a esas ONG cesar sus operaciones antes del 1 de marzo y motivando la medida, según las autoridades israelíes, en su negativa a compartir listas de empleados palestinos con funcionarios del gobierno.
02Entre las organizaciones afectadas están Médicos Sin Fronteras (MSF), el Consejo Noruego para los Refugiados, World Vision International, CARE y Oxfam; varias ONG han advertido que la medida pone en riesgo su independencia operativa y podría impedir la entrega de suministros alimentarios, médicos y de refugio en un contexto ya grave.
03La ONU reaccionó con entusiasmo y preocupación: el secretario general António Guterres exigió la revocación de la medida argumentando que las ONG internacionales son indispensables para la labor humanitaria; el portavoz Stéphane Dujarric recordó que, según el derecho internacional humanitario, Israel debe permitir y facilitar el paso rápido de ayuda y garantizar que los socios humanitarios puedan operar con seguridad.
04El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó la decisión de “escandalosa” y advirtió que se suma a otras restricciones –incluida la reciente legislación aprobada por el Parlamento israelí para cortar electricidad, agua y servicios financieros a instalaciones de la UNRWA–, lo que, en su opinión, agrava una situación ya intolerable en Gaza.
05La Autoridad Palestina y la UNRWA también denunciaron las medidas: el gobierno palestino calificó la revocación como una acción “arbitraria” destinada a eliminar “testigos” de presuntas violaciones del derecho internacional, y el comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, advirtió que estas restricciones forman parte de un patrón preocupante que obstaculiza las operaciones de ayuda.
06En paralelo, la Flotilla Global Sumud anunció que reemprenderá su travesía hacia Gaza zarparando desde Marmaris (Turquía) con 54 embarcaciones y más de 500 activistas —de más de setenta nacionalidades— con el objetivo de romper el bloqueo naval, llevar ayuda y visibilizar la situación humanitaria; el grupo recuerda que fue interceptado por la Marina israelí el 30 de abril, cuando decenas de barcos fueron abordados e inutilizados y cientos de personas quedaron a la deriva según denunciaron los activistas.
07Entre los activistas figura Saif Abukeshek, un palestino-español que fue detenido por Israel tras la anterior interceptación y posteriormente deportado a España; los organizadores admiten conocer los riesgos —incluidas detenciones y enfrentamientos con la marina israelí— pero sostienen que la acción es necesaria para responder a lo que describen como un “genocidio lento” y para forzar la atención internacional sobre la crisis.
08La conjunción de las medidas israelíes contra ONG y agencias como la UNRWA, las fuertes reacciones de organismos internacionales y la persistencia de iniciativas civiles como la Flotilla Global Sumud incrementan la presión diplomática y humanitaria: la ONU ha pedido a la comunidad internacional tomar medidas urgentes para asegurar acceso sin trabas a la ayuda en Gaza ante el riesgo de un empeoramiento de la crisis.