El gobierno concede un estímulo fiscal al sector de videojuegos y asegura que la modernización del tratado con la UE no pone en riesgo el T‑MEC, en una estrategia de apertura comercial con protección de sectores nacionales.
01En los últimos meses la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado medidas complementarias para promover la actividad económica: por un lado publicó un decreto que neutraliza un nuevo gravamen sobre videojuegos con contenido violento a partir de 2026; por otro, promovió la modernización del acuerdo comercial con la Unión Europea, cuya firma se programó para mayo de 2026, subrayando que ello no amenaza el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC).
02Sobre videojuegos, el gobierno publicó un decreto que otorga un estímulo fiscal del 100% al IEPS para la venta y distribución de videojuegos con contenido violento, extremo o para adultos, vigente desde el 1 de enero de 2026; en la práctica, el beneficio neutraliza el nuevo impuesto del 8% aprobado en una reforma previa, siempre que dicho gravamen no se traslade al consumidor final.
03El decreto beneficia tanto a vendedores de formatos físicos como a proveedores de servicios digitales, nacionales y extranjeros, y releva a contribuyentes de varias obligaciones formales; sin embargo, los proveedores digitales deben seguir cumpliendo con las reglas del IVA. La Presidencia, según el anuncio previo de Sheinbaum, optó por no cobrar el impuesto del 8% ante dificultades para su aplicación efectiva.
04En materia comercial, la Presidenta afirmó que el acuerdo modernizado con la Unión Europea —actualización de un tratado que existe desde 2000 y cuya firma fue prevista para el 22 de mayo de 2026— no pone en riesgo el T‑MEC y, por el contrario, abre nuevas oportunidades de exportación para productos mexicanos, como el cacao de Tabasco y el café de Chiapas.
05Sheinbaum enfatizó que la modernización con la UE es complementaria al vínculo con Norteamérica: “No es en vez del tratado con Estados Unidos”, y reiteró que el Gobierno debe proteger a los sectores nacionales cuando un acuerdo pueda generar afectaciones, por lo que impulsa el llamado Plan México para fortalecer la producción interna y complementar con importaciones de bienes que el país no produce.
06Respecto al T‑MEC, la administración dijo que no busca apresurar la revisión trilateral y prefirió avanzar con cautela para evitar que factores políticos o electorales condicionen el proceso; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anticipó que la revisión podría ser prolongada y que México busca, en lo posible, reducir aranceles y preservar el libre comercio en la región.
07Sheinbaum presentó estos pasos en un contexto económico que, según el Ejecutivo, muestra señales positivas: citó la baja de la tasa de interés a 6,5%, la disminución de la inflación a 4,45% al cierre de marzo, la fortaleza del peso frente al dólar y un aumento de inversiones públicas, privadas y mixtas; además aseguró que el Gobierno revertirá la perspectiva negativa asignada por S&P a la calificación soberana y a empresas como Pemex y CFE.
08En conjunto, la exención fiscal aplicada al sector de videojuegos y la apuesta por diversificar mercados con la UE muestran una estrategia gubernamental que busca combinar apertura comercial y apoyo a sectores productivos: evitar cargas fiscales que podrían afectar industrias culturales y tecnológicas, mientras se amplían canales de exportación y se prepara un marco para proteger a productores nacionales ante cambios en la competencia internacional. Quedan pendientes desafíos prácticos, como la vigilancia de que el estímulo no se traslade al consumidor final y la gestión de la revisión prolongada del T‑MEC.