Banquete de Estado, delegaciones empresariales y una oferta formal de visita a la Casa Blanca marcan una cumbre marcada por gestos de cordialidad y tensiones estratégicas
01El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, celebraron un banquete de Estado en el Gran Salón del Pueblo de Pekín tras una jornada de reuniones bilaterales y actos oficiales; ambos ofrecieron brindis cordiales en presencia de altos funcionarios y empresarios de las dos naciones.
02Xi Jinping planteó que el “gran rejuvenecimiento” de la nación china puede avanzar en paralelo y ser compatible con la agenda de Trump de “Make America Great Again” (MAGA), afirmando que ambos proyectos pueden “proceder totalmente en paralelo, reforzarse mutuamente y beneficiar al mundo”; al mismo tiempo subrayó que la relación bilateral es la más importante del mundo y advirtió de la necesidad de evitar su deterioro.
03Trump respondió con un tono conciliador, describiendo la relación como “especial” y augurando un “futuro fantástico juntos”; en su brindis destacó la prosperidad recíproca y la posibilidad de cooperación, y formalizó una invitación a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, para visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre.
04La recepción y los actos protocolares incluyeron una ceremonia de bienvenida frente al Gran Salón del Pueblo con guardia de honor, salvas y la presencia de un grupo de niños que ondearon banderas de China y EE. UU.; Trump y Xi realizaron una revisión de tropas y se estrecharon la mano en un saludo prolongado ante las delegaciones.
05La delegación estadounidense incluyó a destacados líderes empresariales como Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla/SpaceX), y la presencia de esos ejecutivos subrayó la dimensión económica del viaje; según los comunicados, los equipos económicos y comerciales de ambos países alcanzaron un "resultado general equilibrado y positivo" en las conversaciones previas a la reunión de los mandatarios.
06En la reunión bilateral, ambos mandatarios acordaron orientar los lazos hacia una “relación estratégica estable y constructiva” como marco para los próximos tres años; los temas abordados incluyeron además la situación en Medio Oriente y la guerra en Ucrania, según el comunicado oficial chino.
07Xi lanzó una advertencia severa sobre el delicado asunto de Taiwán: dijo que si Washington cruza la llamada "línea roja" en ese tema, el manejo inadecuado podría llevar a choques o incluso a un conflicto, exponiendo a toda la relación bilateral a una situación sumamente peligrosa.
08Las autoridades informaron que había más eventos programados para la mañana siguiente en Pekín antes de que la delegación estadounidense abandonara la capital, en una agenda que combinó diplomacia de alto nivel, encuentros económicos y una puesta en escena destinada a rebajar tensiones y proyectar estabilidad en la relación.