Miles celebraron en París; la fiesta derivó en detenciones, heridos, un fallecido y daños en la vía pública.
Tras vencer al Arsenal en la final de la Champions League en Budapest, aficionados del París Saint‑Germain desataron celebraciones que terminaron en disturbios por toda Francia la noche del sábado. La policía registró operativos en París —principal foco de las protestas— y en ciudades como Grenoble y Toulouse, con incendios, saqueos y lanzamiento de pirotecnia. Las autoridades informaron de centenas de arrestos, decenas de policías y civiles heridos, y al menos una persona muerta en incidentes vinculados a las celebraciones. El operativo de seguridad había movilizado miles de agentes para intentar contener la situación.
La magnitud de los incidentes transforma un festejo deportivo en un problema de orden público nacional: el Ministerio del Interior y la Prefectura de Policía desplegaron 22.000 agentes ante el riesgo de violencia, pero igual se registraron avalanchas en los Campos Elíseos, intentos de asalto a comisarías y daños a comercios. El balance incluye heridos graves, un fallecido comunicado por la Fiscalía de París y centenas de detenciones en distintas ciudades. Las autoridades atribuyen parte de los desmanes a grupos que, dicen, no son simpatizantes habituales del PSG y prometen pesquisas judiciales.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ofreció cifras provisionales y defendió la intervención policial mientras describía a algunos involucrados como ajenos al público deportivo. Nuñez dijo que la violencia era "inaceptable" y que el fenómeno había sido "previsto" por las fuerzas de seguridad, que actuaron para contener incidentes en París y otras ciudades.
“La violencia fue "inaceptable" y había sido "prevista"”— Laurent Nuñez
La Fiscalía de París confirmó la muerte de un hombre de 24 años tras chocar su motocicleta contra bloques de hormigón en la circunvalación y detalló otros incidentes graves: un joven de 17 años permanece en coma tras una apuñalación y otra persona sufrió heridas muy graves por un choque contra una terraza en el distrito X. Los fiscales abrieron investigaciones sobre los episodios violentos ocurridos en distintos puntos de la capital.
La Prefectura de Policía explicó que, pese al despliegue preventivo, tuvieron que intervenir en operativos puntuales en los Campos Elíseos, el Parque de los Príncipes y barrios como Barbès y Strasbourg‑Saint‑Denis. Según la autoridad, se incautaron bengalas y pirotecnia, se dispersaron intentos de invasión de la vía de circunvalación y se frustró un ataque a una comisaría; la Prefectura apeló a la "capacidad de respuesta, compromiso y firmeza" de sus efectivos.
“"capacidad de respuesta, compromiso y firmeza"”— Prefectura de Policía
Las secuelas materiales fueron visibles: quioscos incendiados, vehículos dañados, mobiliario urbano vandalizado y paradas de buses afectadas, en escenas que circularon ampliamente en redes sociales y medios. Los disturbios no se limitaron a la capital: Grenoble y Toulouse también reportaron enfrentamientos y daños en comercios, lo que obligó a reforzar la vigilancia en varias prefecturas regionales.
A pesar del caos en las calles, el presidente Emmanuel Macron confirmó la recepción oficial para el plantel del PSG y su cuerpo técnico liderado por Luis Enrique en el Palacio del Elíseo, donde el club hará una visita protocolar prevista para la tarde del domingo. El gesto oficial busca reconocer el logro deportivo mientras el Gobierno coordina respuestas a los incidentes y las investigaciones en curso.
Los balances varían según los boletines y momentos: La Tercera citó hasta 426 detenciones a nivel nacional, T13 reportó 336 arrestos y CNN consignó un conteo provisional de 79 detenciones solo en París. También difieren las cifras de heridos: EFE habló de 57 policías lesionados y decenas de civiles graves, mientras otros recuentos provisionales entregan números distintos a medida que avanzan las investigaciones.
El próximo hito observable será la recepción del plantel del PSG en el Elíseo y la comparecencia posterior del Gobierno; paralelamente la Fiscalía y la Prefectura prometen publicar en días siguientes los resultados de sus pesquisas y el recuento oficial final de detenciones y heridos. Esos informes marcarán si hay responsabilidades penales por los hechos y cómo se ajustarán las medidas de orden público para futuros festejos masivos.