La inscripción de María Fernanda Espinosa amplía la competencia entre candidatas mientras en Montevideo líderes alertan sobre retrocesos en derechos y la creciente violencia política digital en América Latina
01El 14 de mayo de 2026 la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa sorprendió al inscribirse «a última hora» en la carrera por la Secretaría General de la ONU; su postulación fue presentada por Antigua y Barbuda y desembarca en un proceso ya concurrido que incluye a otras figuras con amplia experiencia multilateral.
02Con la entrada de Espinosa, el concurso para suceder a António Guterres suma al menos cinco postulantes: la expresidenta chilena Michelle Bachelet, la exdirectora general del OIEA Rafael Grossi (argentino), la costarricense Rebeca Grynspan (actual secretaria de la UNCTAD) y el expresidente senegalés Macky Sall, además de la nueva candidata ecuatoriana.
03Espinosa, de 61 años, presentó su candidatura resaltando su «profundo amor» por la ONU y sosteniendo que es «una cuestión de justicia histórica» que una mujer lidere la organización; propone, entre otras reformas, un sistema de alerta temprana para detectar señales de conflictos y actuar preventivamente. Su trayectoria incluye la presidencia de la Asamblea General (2018-2019), la cartera de Defensa y la Cancillería de Ecuador, y su postulación enfrenta la circunstancia de no contar con el apoyo del gobierno ecuatoriano —relacionado por la prensa con su cercanía al correísmo— pese al respaldo externo de Antigua y Barbuda.
04En paralelo a la contienda por la ONU, Montevideo fue sede (13–14 de mayo de 2026) de un encuentro regional de mujeres políticas organizado por IDEA Internacional con apoyo de AECID, que reunió a senadoras, diputadas, alcaldesas y lideresas de varios países para debatir paridad, nuevas tecnologías, inteligencia artificial y la resiliencia democrática.
05Michelle Bachelet —quien además es una de las candidatas a la Secretaría General de la ONU— inauguró el encuentro y advirtió sobre un «preocupante retroceso» en los derechos de las mujeres impulsado por el avance de la ultraderecha y proyectos autoritarios, que erosionan el Estado de Derecho y promueven legislaciones regresivas, censura y discursos de odio dirigidos especialmente contra mujeres, niñas, jóvenes y personas trans.
06El encuentro puso especial énfasis en la violencia política de género en entornos digitales: testimonios regionales muestran un patrón de hostigamiento que rara vez discute ideas o programas y que busca deslegitimar y expulsar a las mujeres de la esfera pública mediante amenazas, difamación, doxxing y lenguaje degradante.
07Un diagnóstico comparado presentado en la región constata que, aunque países como México, Chile, Colombia, Perú y Uruguay han avanzado con distintas herramientas (registro de sancionados, defensorías especializadas, normativa específica y sistemas de monitoreo), persisten vacíos frente a deepfakes, campañas coordinadas, impunidad y déficits preventivos; la evidencia sugiere que la respuesta penal es limitada y que las estrategias más efectivas combinan regulación, monitoreo digital, alfabetización mediática, cooperación entre autoridades y plataformas, producción de evidencia y acompañamiento psicosocial.
08Las cifras regionales y locales ilustran el problema: un informe de Naciones Unidas citado en el encuentro indica que cuatro de cada cinco parlamentarias electas en Uruguay en 2024 sufrieron violencia en relación con su actividad política, lo que evidencia el costo real que la agresión digital y offline tiene sobre la participación femenina.
09La conjugación de ambos hilos informativos —la competencia por la jefatura de la ONU con varias candidatas mujeres y el debate regional sobre paridad y violencia digital— subraya el doble reto: por un lado, la posibilidad simbólica e institucional de que una mujer lidere la ONU y, por otro, la necesidad de proteger y ampliar la presencia femenina en la política mediante políticas públicas, cooperación internacional, regulación tecnológica y transformación cultural que hagan sostenible esa representación.