El incidente eleva tensiones mientras avanzan negociaciones de paz y podría complicar el alto el fuego y el comercio marítimo regional.
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este martes que sus sistemas de defensa antiaérea identificaron y derribaron un dron MQ-9 y abrieron fuego contra un RQ-4 y un caza F-35 tras detectar violaciones de su espacio aéreo en la región del golfo Pérsico, en paralelo a ataques estadounidenses contra posiciones en el sur del país. El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) defendió los bombardeos como acciones "en defensa propia" dirigidas contra embarcaciones y sitios de lanzamiento de misiles para proteger a las tropas estadounidenses, según su portavoz, el capitán Tim Hawkins.
Irán calificó los hechos como una "flagrante violación del alto el fuego" vigente desde el 8 de abril y advirtió que se reserva "el derecho legítimo a responder", mientras el Ministerio de Exteriores denunció acciones ilegales e incidencias de piratería marítima contra buques iraníes en las últimas 48 horas. El portavoz del Ejército, Abolfazl Shekarchi, avisó que cualquier agresión recibirá una respuesta "mucho más violenta" que podría trascender la región, lo que añade riesgo de escalada pese a la tregua en vigor.
El choque llega mientras delegaciones iraníes, encabezadas por Mohamad Baqer Qalibaf y Abás Araqchí, participan en negociaciones en Catar sobre un posible acuerdo que apunta a reabrir el estrecho de Ormuz y aliviar sanciones; Catar negó haber ofrecido 12.000 millones de dólares y advirtió sobre intentos de sabotaje. El próximo hito observable será la respuesta de las delegaciones en Doha y la decisión de Teherán sobre si ejecutar las amenazas que ya vinculó a la protección de sus exportaciones energéticas.