Liberó energía equivalente a unas 300 toneladas de TNT y causó estruendos que se oyeron hasta Canadá; autoridades investigan trayectoria.
Un meteoro ingresó a la atmósfera y se fragmentó sobre el noreste de Estados Unidos la tarde del sábado 30 de mayo, liberando una energía equivalente a cerca de 300 toneladas de TNT, según confirmó la NASA a partir de reportes y datos de la NOAA. El bólido se rompió a unos 40 millas de altitud sobre el noreste de Massachusetts y el sudeste de Nuevo Hampshire, en un evento que coincidió con un fuerte ruido y la observación de una bola de fuego en pleno día.
El estallido produjo dos estruendos sucesivos que fueron reportados desde Delaware hasta Montreal y sacudieron edificios en Massachusetts y Rhode Island, según la Sociedad Americana de Meteoros, que ubicó el ingreso cerca de la frontera entre Nuevo Hampshire y Massachusetts. Robert Lunsford, de esa sociedad, describió el objeto como “más grande que una bola de fuego normal”, y Eric Fisher, meteorólogo jefe de WBZ, explicó que los bólidos suelen quemarse antes de impactar aunque a veces dejan fragmentos; el Servicio Geológico de Estados Unidos recibió numerosos avisos pero Steve Sobie, su portavoz, confirmó que no hubo registros sismográficos que indiquen un terremoto.
Lo que sigue es el análisis detallado de la trayectoria y la velocidad del objeto para determinar si quedaron fragmentos que pudieran alcanzar la superficie o el océano Atlántico, y la publicación de datos adicionales por parte de la NASA, la NOAA y monitoreos ciudadanos; las agencias y observadores han señalado que harán llegar actualizaciones conforme se procesen registros y se rastreen posibles hallazgos.