El bloqueo naval complica el paso en un estrecho clave mientras Irán delimita control y las negociaciones siguen estancadas.
El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) informó que 84 buques mercantes han sido desviados y cuatro inmovilizados por las fuerzas estadounidenses en el estrecho de Ormuz, en el marco del bloqueo que mantiene Washington desde abril. La declaración, difundida en redes, coincide con advertencias públicas del presidente Donald Trump sobre la prisa para cerrar un acuerdo con Irán. Teherán, por su parte, anunció una “zona de supervisión” marítima que exige autorización para transitar el paso. El control sobre Ormuz, vía por donde circulaba cerca del 20% del crudo mundial antes del conflicto, sigue alterando rutas y precios.
El anuncio militar de Washington se produce en medio de una tregua indefinida y de negociaciones mediadas por Pakistán que no han logrado aún una segunda ronda. El bloqueo estadounidense pretende presionar a Irán tras el cierre perimetral del paso decretado por Teherán, pero la medida complica el tránsito de mercancías y obliga a desvíos permanentes. La nueva regulación iraní para supervisar el estrecho añade una capa de fricción operativa y legal entre ambas partes.
En su mensaje en redes, el Comando Central militar (CENTCOM) detalló que, hasta el 18 de mayo, las fuerzas estadounidenses habían desviado 84 buques mercantes y habían inmovilizado cuatro embarcaciones para garantizar el bloqueo. El comunicado añade que las fuerzas permitieron el paso de algunas naves humanitarias y mostró videos de operaciones de intercepción. Las maniobras incluyeron comunicaciones por radio y, según el mando, disparos de advertencia para obligar a cargueros a virar.
“A fecha de 18 de mayo, las fuerzas del Ejército de Estados Unidos han desviado 84 buques mercantes y han inmovilizado cuatro”— Comando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM)
El presidente Donald Trump ha presionado públicamente a Irán durante la negociación, advirtiendo que “el tiempo corre” para alcanzar un acuerdo y amenazando con reanudar operaciones si fracasan las conversaciones. Trump defendió que el bloqueo da a Washington ventaja en las mesas de negociación y sostuvo que no tiene prisa por un pacto que no cumpla los objetivos estadounidenses. Sus declaraciones elevan la presión política sobre Teherán en paralelo a las medidas navales.
“el tiempo corre”— Donald Trump
Irán respondió delimitando una ‘zona de supervisión’ en la entrada oriental y occidental del estrecho y anunciando que el tráfico que quiera atravesarla requerirá coordinación y autorización de la nueva Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA). La PGSA afirmó que ofrecerá “actualizaciones en tiempo real” y que el paso sin permiso será considerado ilegal, medida que Teherán presenta como control soberano del tráfico marítimo. Las autoridades iraníes también han esgrimido las incautaciones y abordajes estadounidenses como motivos para demorar su participación plena en las rondas diplomáticas.
“El tráfico en esta zona que desee atravesar el estrecho requiere la coordinación con, y autorización de, la PGSA”— Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA)
El bloqueo y la reacción iraní están tensando rutas comerciales y mercados energéticos: el estrecho de Ormuz era antes del conflicto paso de cerca del 20% del crudo mundial y las interrupciones han empujado alzas en los precios. Washington ha movilizado recursos militares para la operación, y reportes oficiales mencionan el despliegue de más de 15.000 tropas, alrededor de 200 aeronaves y unas 20 naves para sostener el cerco. Al mismo tiempo, la iniciativa estadounidense para escoltar embarcaciones, el llamado Proyecto Libertad, fue suspendida temporalmente en un intento por no entorpecer las negociaciones.
Las cifras del bloqueo varían según las fechas de los comunicados: informes del 13 de mayo mencionaron 67 buques desviados, luego fuentes militares elevaron la cuenta a 70 y el balance más reciente del 18 de mayo indica 84. Esa progresión refleja actualizaciones sucesivas del Comando Central y diferentes cortes temporales de los conteos, más que una contradicción en la naturaleza de las operaciones.
El siguiente hito será si Islamabad convoca una segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán; ambas partes aún discuten condiciones previas a ese encuentro. Al mismo tiempo, habrá que observar si Estados Unidos mantiene, modifica o retira el bloqueo naval según avance —o no— el diálogo mediado por Pakistán.