Violencia y choques diplomáticos tensionan la región
Choques mortales en Guaviare, crisis diplomática con Bolivia y una guerra arancelaria con Ecuador coinciden antes de elecciones.
- 01Choque mortal en Guaviare
- 02Crisis con Bolivia
- 03Guerra arancelaria y elecciones
- 04Presión política sobre Petro
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Decenas de muertos en un enfrentamiento entre disidencias de las FARC en Guaviare se sumaron esta semana a una cadena de crisis diplomáticas y comerciales que afectan a Colombia y a sus vecinos. El Ejército y autoridades locales señalan que combates entre los bandos de “Iván Mordisco” y “Calarcá” dejaron entre 20 y 50 muertos en una región selvática de difícil acceso, mientras el ministro de Defensa movilizó tropas. Paralelamente, las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre las protestas en Bolivia provocaron la expulsión de la embajadora colombiana y una respuesta recíproca desde Bogotá. En la frontera norte, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa oficializó la eliminación de aranceles a productos colombianos, una medida enredada entre órdenes de la Comunidad Andina y anuncios previos vinculados a candidatos electorales.
Estos episodios combinan seguridad interna, diplomacia y comercio: la escalada armada en Guaviare alimenta temores de interferencia en la votación presidencial; la crisis con Bolivia evidencia fracturas por intervenciones verbales del Ejecutivo colombiano; y la resolución de la guerra arancelaria con Ecuador llega envuelta en acusaciones de injerencia electoral. El conjunto complica la agenda del Gobierno de Petro en sus últimos meses y condiciona la relación con socios regionales y organismos andinos.
Choque mortal en Guaviare
El Ejército informó que enfrentamientos nocturnos entre las disidencias del Estado Mayor Central, lideradas por Néstor Gregorio Vera (alias Iván Mordisco), y las del Estado Mayor de Bloques y Frente, de Alexander Díaz Mendoza (alias Calarcá), dejaron decenas de muertos en la zona rural de San José del Guaviare. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, confirmó el despliegue de la Brigada 22 para proteger a la población y facilitar el ingreso de organismos humanitarios, y el alcalde Willy Alejandro Rodríguez advirtió que los cuerpos permanecen en sectores de difícil acceso. Fuentes locales y reportes de las facciones contradicen el número exacto de víctimas —entre 20 y 52 según versiones— y las autoridades anunciaron investigaciones para establecer responsabilidades y evacuación segura.
Crisis con Bolivia
Las declaraciones del presidente Gustavo Petro —que definió como “insurrección popular” las protestas contra el mandatario Rodrigo Paz— provocaron que La Paz ordenara la salida de la embajadora colombiana, Elizabeth García, decisión que el Gobierno boliviano justificó como defensa de soberanía y no injerencia. Bogotá respondió declinando las funciones del encargado de la embajada boliviana en Bogotá, Ariel Percy Molina Pimentel, y defendió su compromiso con el principio de no intervención; el canciller boliviano Fernando Aramayo calificó las palabras de Petro como información falsa y advirtió sobre “acciones políticas” vinculadas a Evo Morales. El episodio dejó tensas las relaciones diplomáticas entre dos vecinos y abrió una discusión sobre mediación y límites del discurso presidencial.
Guerra arancelaria y elecciones
El presidente Daniel Noboa anunció y luego oficializó la eliminación desde el 1 de junio de la tasa del 100% que pesaba sobre productos colombianos, una medida que el propio Noboa vinculó a un acuerdo con el candidato Abelardo de la Espriella. La Cancillería colombiana calificó la vinculación como “engaño” y “injerencia deliberada” en el proceso electoral, y la Secretaría General de la Comunidad Andina explicó que la supresión responde a una orden del organismo para restablecer el comercio subregional. La combinación de decisiones ejecutivas, reclamos ante la CAN y declaraciones públicas de mandatarios y candidatos cargó de argumentación política una medida que afecta a empresas y consumidores en ambos países.
Presión política sobre Petro
La Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara abrió un indagatorio de oficio contra Gustavo Petro por presunta injerencia en el proceso electoral, tras “declaraciones y publicaciones en redes” relacionadas con la votación; la presidenta de la Comisión, Gloria Elena Arizabaleta, firmó la resolución. En paralelo, el ministro del Interior Armando Benedetti vinculó los recientes combates entre disidencias con intentos de “injerencia” en los comicios, argumentando que estructuras criminales podrían buscar condicionar la votación. El expediente parlamentario y las acusaciones políticas aumentan la presión institucional sobre el Ejecutivo a días de la primera vuelta.
El conflicto armado en áreas como Guaviare es heredero de la presencia histórica de la guerrilla y de las disidencias que rechazaron el acuerdo de paz de 2016; episodios letales recientes —enero dejó 26 muertos en la misma región— explican la existencia de corredores de narcotráfico que alimentan la disputa entre “Mordisco” y “Calarcá”. Al mismo tiempo, la crisis boliviana suma movilizaciones de la Central Obrera Boliviana y sectores afines a Evo Morales, que llevaron al Ejecutivo de Rodrigo Paz a usar fuerzas conjuntas y convocar al diálogo, mientras que la Comunidad Andina actúa como árbitro en la disputa comercial entre Quito y Bogotá. Voces claves en estas semanas han sido Pedro Sánchez Suárez (ministro de Defensa de Colombia), Fernando Aramayo (canciller de Bolivia) y Daniel Noboa (presidente de Ecuador), que han marcado la agenda regional.
Hay discrepancias sobre cifras y motivos: los balances de muertos en Guaviare varían entre 20 y 52 según medios locales, autoridades y las propias facciones; Ecuador presenta la eliminación de aranceles como un gesto del presidente Noboa ligado a un candidato, mientras que Colombia y la Secretaría General de la Comunidad Andina sostienen que responde a una orden institucional; y Bolivia define las palabras de Petro como injerencia, cuando el mandatario afirma ofrecer mediación para evitar violencia.
Hitos inmediatos a observar: la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas, citada por las fuentes como inminente este fin de semana, condicionará cualquier acusación formal contra Petro y la agenda diplomática; la Secretaría General de la Comunidad Andina sigue tramitando recursos y apelaciones sobre la resolución arancelaria; y en Guaviare persisten las operaciones militares y la coordinación para la extracción de cuerpos con la Defensoría del Pueblo y la MAPP/OEA. Además, la Comisión de Investigación de la Cámara debe decidir próximos pasos procesales tras la apertura del indagatorio contra el presidente.