Con un cabezazo de Kai Havertz y cinco puntos de ventaja, el título puede sellarse este martes según el resultado del City.
Arsenal derrotó 1-0 al ya descendido Burnley en el Emirates Stadium gracias a un cabezazo de Kai Havertz (36') tras un córner ejecutado por Bukayo Saka, en la penúltima fecha de la Premier League; Mikel Arteta alineó a Havertz como referencia y lo sustituyó luego por Viktor Gyökeres en un partido que el público despidió entre cánticos por las jugadas a balón parado.
La victoria dejó a Arsenal con 87 puntos y cinco de ventaja sobre Manchester City, que todavía tiene un partido pendiente; si City no gana en Bournemouth este martes el título quedará sellado para los londinenses, mientras que una victoria de Pep Guardiola aplazaría la definición a la última fecha, cuando Arsenal visite al Crystal Palace y City reciba al Aston Villa simultáneamente. El gol llegó de una de las especialidades del equipo —las jugadas a balón parado— y el conjunto no ha recibido goles en sus últimos cuatro encuentros de liga, un dato que refuerza su opción de coronarse.
El próximo hito observable es el partido de Manchester City en Bournemouth este martes: cualquier resultado que no sea victoria proclamará campeón al Arsenal ese mismo día; si City gana, la atención se trasladará al domingo de cierre de la liga y, a la vez, Arsenal tendrá otra prueba importante en 11 días cuando dispute la final de la Liga de Campeones ante PSG.