Fallecimiento expone límites: la Guardia Costera solo desciende 50 m mientras las víctimas estarían a 60 m.
Un buzo de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas (MNDF), el sargento Mohamed Mahdhee, falleció este sábado tras sentirse indispuesto durante una inmersión mientras participaba en las labores de rescate de los cuerpos de cuatro turistas italianos que permanecen atrapados en una cueva submarina, informaron las fuerzas militares. El incidente ocurre después de que, el pasado 14 de mayo, un grupo de cinco italianos no lograra salir a la superficie en las aguas de la isla de Alimathà, en el atolón de Vaavu; hasta ahora los equipos solo han recuperado el cadáver de uno de los buzos en la entrada de la caverna.
La operación enfrenta dificultades técnicas y riesgos humanos: la cueva está a unos 60 metros de profundidad y el general Mohamed Saleem explicó en la televisión pública que la Guardia Costera de Maldivas está entrenada para descender hasta 50 metros. Bajar esos diez metros adicionales implica mayor presión física y exigencias técnicas en un entorno estrecho y con escasa visibilidad, mientras el ministerio de Exteriores de Italia dio por muertos a los miembros del grupo, que incluye a tres mujeres —una investigadora de la Universidad de Génova y su hija— y dos hombres.
Tras la muerte del sargento Mahdhee, las autoridades mantienen las labores de recuperación pero subrayan el riesgo para los equipos; la próxima decisión pendiente es cómo acceder de forma segura a la caverna a unos 60 metros para intentar recuperar los cuerpos restantes sin exponer a más buzos al peligro extremo.