La salida a bolsa promete ser la mayor OPI histórica y puede redefinir el flujo de capital en la industria espacial.
Space Exploration Technologies Corp. (SpaceX) presentó ante la Securities and Exchange Commission la documentación para salir a bolsa en el NASDAQ bajo el símbolo SPCX, con un calendario que fija la gira de presentación para el 4 de junio, la venta de acciones para el 11 y el debut previsto el 12 de junio. La compañía busca captar en la operación decenas de miles de millones de dólares —entre unos US$75.000 y US$80.000 millones según las proyecciones— y maneja estimaciones de valoración que llegan hasta los US$2 billones, lo que convertiría a la emisión en la mayor oferta pública inicial registrada.
La empresa llega al mercado apoyada en su negocio de internet satelital Starlink, que aportó la mayor parte de los ingresos recientes (unos US$18,6 mil millones el año pasado), y en contratos con agencias federales como la NASA, el Pentágono y la Oficina Nacional de Reconocimiento, que representaron cerca del 20% de sus ventas. La compañía también ha ampliado su alcance por la compra de xAI, operación que elevó su valoración privada a alrededor de US$1,25 billones, aunque esa unidad registra pérdidas; al mismo tiempo, la estructura accionaria dejaría a Elon Musk con la mayor parte de los derechos de voto, consolidando su control sobre la empresa.
El proceso seguirá en los próximos días con la gira de presentación y la fijación final del precio por parte de los bancos coordinadores —Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y J.P. Morgan—; los hitos inmediatos son la demanda que muestren los inversionistas institucionales y la confirmación de los términos finales de la oferta, que definirán si la OPI supera récords previos de recaudación y cómo se reconfigura la participación de SpaceX en los mercados públicos.