El ajuste afectará con desigual intensidad a las comunas; el sur podría enfrentar incrementos que superan el 16%.
La Comisión Nacional de Energía (CNE) proyectó un aumento promedio de 4,9% en las tarifas eléctricas que regirá desde el 1 de julio de 2026, aunque el impacto será heterogéneo por distribuidora y zona. La cifra combina un alza estimada de 2,1% en generación y 2,8% en el cargo de transmisión. En la Región Metropolitana el efecto sería moderado, pero en comunas del sur como Valdivia y Puerto Montt las proyecciones superan el 15%. El ajuste llega junto a la reliquidación de cobros acumulados entre 2020 y 2024, cuya aplicación fue postergada hasta julio.
El ajuste es parte de la revisión semestral de componentes tarifarios y de la corrección de descuentos aplicados en el primer semestre por errores en la contabilización del IPC y en activos de transmisión. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) aceptó postergar el cobro de reliquidaciones para mitigar el golpe inmediato al bolsillo. Para las familias la variación final dependerá de su consumos, la distribuidora local y la comuna, por lo que algunas zonas quedarán más expuestas al alza. El Ministerio deberá ratificar los valores definitivos en junio mediante decreto.
La CNE explicó que el incremento promedio de 4,9% resulta de la suma de dos componentes: la generación, que subiría alrededor de 2,1%, y la transmisión, que aumentaría un 2,8%. El organismo publicó un informe técnico preliminar y abrió un proceso de consultas con las empresas coordinadas del Sistema Eléctrico Nacional; el reporte definitivo se emitirá en junio. La proyección incorpora además el término de descuentos extraordinarios aplicados durante el primer semestre por errores en cálculos previos. La CNE advierte que los porcentajes finales podrían variar ligeramente antes de la ratificación ministerial.
““Considerando ambos componentes, nuestra proyección apunta a un alza promedio de 4,9% a nivel nacional””— Mauricio Funes Huerta
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) autorizó postergar hasta julio la aplicación de las reliquidaciones tarifarias que acumulan diferencias entre 2020 y 2024, una medida impulsada por peticiones del Congreso y gremios. La autoridad justificó la postergación como un espacio para asegurar una implementación ordenada y proteger a las familias de un impacto inmediato. Esa decisión mueve el cobro de saldos acumulados hacia las boletas que se emitirán tras la ratificación ministerial. La medida no elimina las diferencias: sólo retrasa su incorporación a las cuentas.
““La postergación permite entregar un espacio adicional para una implementación adecuada del proceso, junto con resguardar el cumplimiento de la normativa y la protección de las familias””— Marta Cabeza
El impacto en el bolsillo será desigual: en la Región Metropolitana, clientes de Enel podrían ver un incremento cercano al 2,7%, equivalente a un aumento de aproximadamente $1.600 en una boleta promedio de $58.500, que subiría a cerca de $60.100. En cambio, distribuidoras del sur como Saesa concentran las mayores variaciones proyectadas —Valdivia y Puerto Montt aparecen con alzas superiores al 16%—, por lo que una boleta promedio podría crecer más de $10.000 en invierno. Algunas ciudades del norte registran leves bajas por ajustes contractuales ya vigentes en esas zonas.
Expertos y académicos apuntan a retrasos en obras de transmisión como la causa principal de los sobrecostos en el sur: sin suficiente infraestructura, el transporte de energía sigue elevando el cargo de transmisión. El académico Humberto Verdejo, del Departamento de Ingeniería Civil Eléctrica de la Universidad de Santiago, advirtió que comunas como Valdivia y Puerto Montt podrían registrar aumentos «considerablemente superiores» al promedio nacional si las obras no avanzan. La brecha regional se explica así por costos de transporte y contratos locales vigentes. Ello mantiene la atención sobre proyectos de transmisión que debieran entrar en servicio para aliviar tarifas.
La cifra anunciada por la CNE es preliminar y está sujeta a la consulta pública y a la resolución ministerial que fijará la estructura tarifaria para el segundo semestre. Las empresas distribuidoras deberán incorporar en sus sistemas las modificaciones y preparar la facturación que incluirá, según corresponda, cargos por reliquidación o abonos. Los consumidores pueden anticipar el impacto revisando las estimaciones por comuna en plataformas especializadas y las comunicaciones de su distribuidora. El detalle definitivo se conocerá en junio, antes de la vigencia el 1 de julio.
El próximo hito es la publicación del informe técnico final y la ratificación ministerial durante junio; esa resolución fijará los porcentajes definitivos y el calendario de reliquidaciones que empezarán a reflejarse en boletas a partir del 1 de julio. Las familias y municipios con mayores proyecciones de alza seguirán de cerca la confirmación de cifras y el avance de las obras de transmisión que podrían moderar futuros reajustes.