Las maniobras refuerzan la tensión en la península y coinciden con informes sobre una posible visita de Xi Jinping a Pionyang.
Las autoridades de Corea del Norte confirmaron que el martes realizaron un ensayo con un nuevo lanzacohetes múltiple supervisado por Kim Jong Un y que el fuego incluyó el disparo de misiles de crucero, mientras que el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur detectó el mismo día múltiples lanzamientos, incluidos misiles balísticos de corto alcance, hacia aguas del mar Amarillo desde la zona de Jongju, en la provincia de Pyongan del Norte.
Kim Jong Un celebró las pruebas y afirmó que “suponen una señal clara de renovación de las capacidades militares”, atribuyendo los avances a la “completa renovación de los sistemas de control y disparo y de automatización” y reiterando la línea de multiplicar fuerzas nucleares y convencionales para preservar la soberanía. El Estado Mayor Conjunto surcoreano precisó que se trata de los primeros lanzamientos desde el ensayo del 19 de abril, cuando Pyongyang probó el misil balístico táctico Hwasong-11 Ra con ojivas de racimo; la actividad ocurre además en medio de informaciones sobre una posible visita de Xi Jinping a Pionyang, que la portavoz de Exteriores china, Mao Ning, dijo no poder confirmar.
El próximo hito observable será la confirmación —o no— de la visita de Xi Jinping a Corea del Norte y la reacción de Pyongyang a los gestos de acercamiento ofrecidos por la administración del presidente surcoreano Lee Jae-myung; en lo inmediato, Seúl y sus aliados mantendrán la vigilancia sobre posibles nuevos lanzamientos y sobre cualquier respuesta diplomática o militar que provoquen estas pruebas.