En los últimos días se intensifican demandas judiciales, sanciones suspendidas, protestas nacionalistas en Jerusalén, ataques transfronterizos en Líbano y señales de un alto el fuego frágil en Gaza mientras se restringe la ayuda humanitaria
01El Gobierno de Israel anunció que demandará por difamación al New York Times tras la publicación de una columna de Nicholas Kristof que relata presuntos abusos sexuales y humillaciones a palestinos por parte de soldados, colonos y carceleros. El primer ministro Benjamín Netanyahu calificó el artículo como “una de las mentiras más horribles y distorsionadas” contra el Estado de Israel y ordenó presentar la demanda, sin que hasta el momento se haya detallado qué fragmentos concretos se alegarán como falsos.
02Pocas horas antes y en paralelo a esa ofensiva diplomática y mediática, un tribunal federal de Washington suspendió cautelarmente las sanciones impuestas en 2025 por la Administración Trump contra la relatora especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, argumentando que las medidas podrían violar la Primera Enmienda estadounidense. La suspensión paraliza temporalmente la prohibición de entrada a EE. UU. y el bloqueo de activos mientras se decide el fondo del caso. La reacción israelí fue inmediata: el embajador ante la ONU, Danny Danon, pidió públicamente que Albanese sea encarcelada, acusándola de incitación y apoyo a “terroristas” y criticando su labor como relatora.
03En Jerusalén, la Marcha de las Banderas, tradicional desfile ultranacionalista celebrado por el Día de Jerusalén, volvió a estar marcada por la violencia: la Policía detuvo a 16 personas por incidentes aislados, mientras decenas de miles de participantes —muchos adolescentes— corearon lemas racistas como “Muerte a los árabes”, acosaron comercios palestinos, agredieron a civiles y periodistas, e hicieron incursiones en el barrio musulmán de la Ciudad Vieja. El ministro ultranacionalista Itamar Ben Gvir accedió provocativamente a la Puerta de Damasco y previamente había entrado en la Explanada de las Mezquitas, en medio de los vítores de los jóvenes asistentes.
04En la arena palestina interna, el movimiento Fatah reeligió por unanimidad a Mahmud Abás como su presidente en la VIII Conferencia General celebrada con sesiones en Ramala, Gaza, El Cairo y Beirut. Abás, de 90 años, anunció que la formación se prepara para celebrar elecciones generales y presidenciales —las primeras en dos décadas—, aunque su liderazgo y el partido han sido criticados por sectores de la población palestina por pasividad ante la ocupación y problemas de gobernanza.
05Sobre el terreno en Gaza, la Junta de Paz para Gaza, dirigida por Nickolai Mladenov, afirmó que existe un alto el fuego que “se mantiene” pero está “lejos de ser perfecto”: hay violaciones diarias, algunas graves, y Mladenov insistió en que el desarme de las milicias palestinas no es negociable para el proceso de transición propuesto. Al mismo tiempo, Hamas fue señalada por el director ejecutivo de la junta por negarse a entregar gradualmente armas y por supuestamente obstaculizar la reconstrucción y la instalación de comunidades temporales para desplazados; Hamas respondió criticando la idoneidad de Mladenov para liderar la administración de transición. Las autoridades gazatíes contabilizan cerca de 850 palestinos muertos por ataques israelíes a pesar de la tregua vigente desde octubre de 2025.
06A pesar del alto el fuego declarado en abril, los bombardeos y ataques transfronterizos continúan en el Líbano: un ataque israelí en la gobernación de Nabatiye dejó al menos 13 muertos, entre ellos un niño, y 14 heridos; el Ministerio de Sanidad libanés denunció además que Israel atacó directamente a un equipo de Defensa Civil, matando a dos sanitarios. Otros bombardeos contra vehículos en la carretera costera entre el sur del Líbano y Beirut causaron al menos ocho muertos, incluidos dos niños, según comunicados oficiales y medios locales. Las delegaciones de Líbano e Israel tenían programado reunirse en Washington para tratar la situación tras la escalada del conflicto iniciado el 2 de marzo.
07La ayuda humanitaria y el trabajo de ONGs en los territorios palestinos siguen bajo presión: Israel anunció la retirada de licencias a 37 ONG internacionales que operan en Gaza y Cisjordania, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF), alegando supuestas vinculaciones de empleados con organizaciones armadas. MSF y organismos internacionales denunciaron que la medida, catalogada por la ONU como parte de un “patrón de restricciones ilegítimas al acceso humanitario”, tendrá consecuencias “devastadoras” para la atención sanitaria en Gaza —MSF sostiene que aporta cerca del 20% de las camas hospitalarias y participa en 1 de cada 3 partos— y reclamaron que Israel cumpla sus obligaciones de facilitar la entrada de ayuda esencial.
08En el plano legislativo y de seguridad interna, la Knéset aprobó un proyecto de ley que permite imponer la pena de muerte a condenados por los ataques del 7 de octubre de 2023; organizaciones de derechos y centros legales advierten que entre 300 y 400 palestinos detenidos podrían ser susceptibles de condena bajo esta norma y criticaron que los procedimientos previstos comprometen la presunción de inocencia, la independencia judicial y estándares del derecho internacional. La medida forma parte de una escalada jurídica que también incluye leyes sobre pena de muerte obligatoria en casos concretos en Cisjordania.
09El discurso político y cultural dentro de Israel añade combustible a la tensión: el ministro de Cultura, Miki Zohar, afirmó públicamente que “Gaza también es nuestra” y que los palestinos en el enclave son solo “huéspedes”, declaraciones utilizadas para condicionar fondos públicos a producciones culturales que no cuestionen al Ejército o la narrativa oficial, lo que alimenta la polarización y genera inquietud sobre la libertad artística y el marco de convivencia en territorios ocupados.
10Balance e implicaciones: en conjunto las noticias muestran una escalada de medidas políticas, judiciales y de seguridad que operan en varios frentes: presión legal internacional y contrarreacciones diplomáticas, movilizaciones nacionalistas con violencia en Jerusalén, ataques puntuales transfronterizos en Líbano, un alto el fuego en Gaza que sigue siendo frágil y con violaciones constantes, y una reducción efectiva del espacio y recursos humanitarios disponibles para la población palestina. Estas dinámicas aumentan el riesgo para civiles y complican los esfuerzos de mediación y reconstrucción en la región.