En mayo de 2026 el metal alcanzó nuevos récords mientras crecen las preocupaciones por cuellos de botella en la oferta; S&P Global advierte que Chile debe resolver desafíos estructurales para aprovechar la oportunidad.
01A mediados de mayo de 2026 el cobre marcó nuevos máximos históricos en las principales plazas: en Londres y en algunos tramos del mercado de futuros de Nueva York la libra superó consistentemente la barrera de los US$6, registrándose cotizaciones reportadas alrededor de US$6,29 y hasta US$6,39 por libra en jornadas recientes.
02Los récords se observaron tanto en la Bolsa de Metales de Londres (LME) —donde la tonelada superó la barrera de los US$13.000— como en el COMEX de Nueva York, que también registró valores en torno a los US$6 por libra en distintos momentos, reflejando una fuerte coordinación al alza en mercados spot y de futuros.
03El rally es marcado: desde el mínimo registrado el 9 de abril de 2025 (aprox. US$3,87/lb, tras el shock arancelario de abril), el cobre acumuló una recuperación cercana al 60–62% hasta los picos observados en 2026.
04En el lado de la oferta, confluyen varios factores que están tensionando la capacidad productiva: una restricción en exportaciones de ácido sulfúrico desde China (reportada como prohibición temporal), interrupciones logísticas por el conflicto en el Estrecho de Ormuz y demoras en la normalización de minas clave (por ejemplo, la extensión del retorno a la normalidad de Grasberg hacia 2028 y la falta de operación plena de El Teniente tras un accidente). Estas limitaciones se traducen en menor disponibilidad de concentrados y mayores presiones sobre los cargos de tratamiento y refinación.
05A esos problemas operacionales se suman huelgas y retrasos de proyectos: la paralización en Mantoverde (huelga del Sindicato N.º 2) y demoras en fases de minas de terceros (por ejemplo, informes sobre retrasos en proyectos chinos y ecuatorianos) han exacerbado las preocupaciones sobre el suministro inmediato y contribuido a la caída de inventarios en bolsas como Londres y Shanghái.
06La demanda sigue robusta y estructuralmente favorable: la transición energética, la electrificación del transporte, la expansión de data centers ligados al auge de la inteligencia artificial y la actividad manufacturera en China han impulsado la necesidad de cobre, reduciendo el margen entre demanda y oferta en el mediano plazo.
07Análisis y proyecciones de instituciones financieras reflejan la tensión entre oferta y demanda: Bank of America, Citi y Goldman Sachs han elevado proyecciones y contemplan escenarios con precios aún más altos (con estimaciones que incluyen la posibilidad de superar los US$7/lb en años próximos, según condiciones), mientras que otras casas advierten de riesgos al alza por disrupciones de insumos como el ácido sulfúrico.
08Para Chile el impacto es significativo: las exportaciones alcanzaron niveles récord en 2025 (por encima de US$100.000 millones) impulsadas por el cobre, y el precio alto en 2026 mejora el balance fiscal efectivo y las utilidades de las mineras en el corto plazo; expertos estiman que la recaudación adicional por cobre podría sumar miles de millones de dólares, aunque advierten que la ganancia no equivale a una mejora estructural permanente del presupuesto público.
09Perspectiva y riesgos: el mercado muestra alta volatilidad por factores geopolíticos (conflicto en Irán y tensiones en rutas marítimas), la evolución de inventarios y la eventual normalización de minas afectadas; algunos analistas y académicos subrayan la incertidumbre sobre cuánto tiempo se mantendrán los precios elevados y recomiendan usar los excedentes con prudencia, manteniendo disciplina fiscal y fortaleciendo la capacidad operativa y financiera de las empresas mineras.