El Senado sancionó el Presupuesto 2026 con apoyo opositor; el Gobierno impulsa además reformas laborales y la privatización de AySA, mientras proyecta aislar regionalmente al “socialismo del siglo XXI”.
01El Senado argentino aprobó finalmente la Ley de Presupuesto 2026 en la primera sesión con la nueva composición de la Cámara Alta, con 46 votos a favor, 25 en contra y 1 abstención. La sanción del plan de gastos constituyó un triunfo político para el gobierno de Javier Milei, que hasta entonces llevaba dos años sin ley presupuestaria vigente.
02El Presupuesto aprobado fija metas macroeconómicas ambiciosas: desaceleración de la inflación anual a 10,1% para 2026, un crecimiento del PIB proyectado del 5% y un tipo de cambio estimado en $1.423 por dólar para diciembre de 2026. Además prevé un superávit fiscal primario del sector público nacional equivalente al 1,5% del PIB, con un aumento del gasto público en torno al 20,6% y de los recursos del 20,8%. El Ejecutivo sostiene que esas premisas configuran un escenario de “estabilidad”.
03La votación refleja negociaciones concretas entre el oficialismo —que dispone de 21 senadores— y bloques opositores: la coalición logró sumar apoyos de la Unión Cívica Radical (UCR), Propuesta Republicana (PRO) y bancadas provinciales. Pese a ello, el peronismo se mostró dividido; algunos senadores del bloque Convicción Federal votaron a favor en general, mientras que el interbloque Popular —mayoría kirchnerista— se opuso.
04El proyecto generó también fuertes controversias y rechazos parciales: en la Cámara de Diputados ya se habían votado en contra punto por punto aspectos sensibles, como la intención de eliminar leyes que fijan pisos mínimos de inversión en educación, ciencia y tecnología y el Fondo Nacional de la Defensa. En el Senado se aprobó el Capítulo II que incluye el polémico artículo 30, que suprime esos pisos de inversión, cuestión que alimentó críticas de sectores académicos, científicos y de la oposición.
05El presidente Milei celebró la sanción como un “hecho histórico” y escribió en sus redes: “En este 2025 quebramos la inercia de la decadencia argentina. En el 2026 inicia la reconstrucción de la Nación Argentina”. Junto al Presupuesto, el Congreso también aprobó la llamada ley de “Inocencia Fiscal”, que establece la presunción de cumplimiento tributario salvo prueba en contrario, facilita pagos de deudas fiscales, reduce multas y crea regímenes simplificados para estimular el uso de ahorros en dólares.
06La aprobación del Presupuesto busca enviar señales de gobernabilidad y previsibilidad a los mercados y al Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que Argentina debe renegociar deuda que vence en enero; sin embargo, las medidas y recortes proyectados aumentan las tensiones internas y las dudas sobre su viabilidad política y social.
07Paralelamente, el Gobierno mantiene en agenda reformas profundas: la polémica Ley de Modernización Laboral presentada por Milei incluye más de 90 puntos —entre ellos la posibilidad de pago en especies (bienes o servicios en lugar de dinero), jornadas de hasta 12 horas mediante bancos de horas, reducción del cálculo indemnizatorio, fragmentación de vacaciones, ampliación de actividades “esenciales” que afectan el derecho a huelga y la eliminación de la cuota solidaria—. La iniciativa provocó masivas movilizaciones de la CGT y la discusión legislativa fue postergada hasta febrero de 2026, con la amenaza de medidas de fuerza que podrían incluir una huelga general.
08En la vertiente de privatizaciones y cambios estructurales, en mayo de 2026 el Ejecutivo lanzó el proceso de licitación para vender el 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), la mayor empresa distribuidora de agua del país (3,8 millones de usuarios); el 10% restante pertenece a los trabajadores mediante un programa de participación. El Gobierno arguye que un operador privado con capacidad técnica y financiera permitirá mayores inversiones, expansión de la red y mejora del servicio; el proceso se apoya en la ley de ‘Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos’ aprobada en 2024.
09El bloque político de Milei trasciende además lo doméstico: el presidente afirmó estar construyendo un bloque regional con al menos diez países para enfrentar lo que calificó como el “socialismo del siglo XXI”. Según Milei, la iniciativa buscaría articular líderes de derecha y centroderecha en una alianza ideológica regional, una señal de que su proyecto combina reformas internas con un posicionamiento diplomático y político más amplio.
10En conjunto, la aprobación del Presupuesto 2026, la avanzada sobre privatizaciones y la propuesta de reformas laborales y regionales configuran un paquete ambicioso de transformaciones destinado a acelerar la agenda liberal del Ejecutivo. Al mismo tiempo, estas medidas profundizan la polarización política y social en Argentina y plantean interrogantes sobre la ejecución efectiva de las metas macroeconómicas y el costo político de los ajustes.