Su llegada a fiscales federales en Estados Unidos puede reabrir investigaciones y afectar la sentencia pendiente de Sergio Jadue.
Los empresarios argentinos Hugo Jinkis (81) y Mariano Jinkis (51) viajaron voluntariamente desde Buenos Aires a Nueva York y se presentaron ante fiscales federales en Brooklyn para iniciar negociaciones sobre un posible acuerdo con la justicia estadounidense. Ambos fueron acusados de pagar sobornos a dirigentes del fútbol sudamericano para asegurar lucrativos derechos de televisión y mercadotecnia —incluyendo torneos como la Copa América—, y habían sido considerados prófugos después del estallido del caso en 2015; Argentina había bloqueado anteriormente su extradición, lo que hasta ahora impidió su procesamiento en Estados Unidos.
El episodio puede cambiar el curso de una investigación que, según fiscales, había perdido impulso tras apelaciones y decisiones de administraciones anteriores. Sergio Jadue, ex presidente de la ANFP, admitió en 2016 haber recibido sobornos para adjudicar derechos de la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana y la Copa América, y desde entonces su sentencia ha sido postergada en múltiples ocasiones; la jueza Pamela K. Chen ordenó mantener pendiente el fallo en octubre de 2023. Hasta ahora, los fiscales federales obtuvieron más de 30 condenas y cientos de millones de dólares en sanciones, pero no habían logrado confrontar a los Jinkis.
Lo que sigue es la negociación formal entre los Jinkis y los fiscales en Brooklyn: un eventual acuerdo o una declaración de culpabilidad podría aportar pruebas directas contra exdirigentes y reactivar el caso, y será determinante para el trámite pendiente de la sentencia de Jadue; las próximas semanas marcarán si la causa recupera impulso o si las diligencias terminan sin nuevas condenas significativas.