Bloqueos en La Paz y otros 21 puntos interrumpen el abastecimiento y obligan a operaciones y puentes aéreos del gobierno.
La tercera semana de movilizaciones en Bolivia comenzó con 22 bloqueos en distintas regiones, 15 de ellos en el departamento de La Paz, mientras centenares de manifestantes intentaron entrar a la plaza Murillo exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz y se enfrentaron con efectivos policiales. La Defensoría del Pueblo registró 47 detenidos y cinco heridos tras las operaciones de desbloqueo; la policía y las fuerzas armadas emplearon gases lacrimógenos ante el uso de dinamita, palos y piedras por parte de los movilizados. El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó una orden de aprehensión contra Mario Argollo, dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), y el viceministro de Comercio y Logística interna, Gustavo Serrano, informó que un avión Hércules enviado por Argentina llegó con 12 toneladas de pollo para aliviar la escasez en la sede de gobierno.
Los cortes han tensado la cadena logística: cientos de camiones quedan varados, hay escasez de productos perecibles y aumentos de precios en mercados y supermercados, mientras la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) mapea puntos de bloqueo en Achiri, Desaguadero, Colquiri, Sica Sica y otros tramos. El Gobierno lanzó un operativo denominado Corredor Humanitario para permitir el paso de combustible, oxígeno y alimentos, pero, tras más de trece horas de intervención con medios antidisturbios y sin armamento letal, ordenó el repliegue de policías y militares para evitar un “derramamiento de sangre”. El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, dijo que la institución vigila el respeto a los derechos humanos y exhortó a un diálogo efectivo.
Como paso inmediato, el Ejecutivo convocó a una reunión para el domingo en la Casa Grande del Pueblo dirigida a la Federación Túpac Katari, la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y la Confederación de Mujeres Bartolina Sisa, invitación que el vocero presidencial José Luis Gálvez presentó como un intento por consensuar un “plan de trabajo”. Al mismo tiempo, grupos afines al expresidente Evo Morales mantienen una marcha con llegada prevista a la sede de gobierno el lunes, lo que hará observable si el diálogo logra frenar los cortes o si las medidas de presión se mantienen.