El gobierno mantendrá la Política Nacional vigente pero el ministro Arrau presentará su plan con nueva impronta ante el Senado el 2 de junio.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, defendió las declaraciones del ministro de Seguridad, Martín Arrau, y afirmó que el Ejecutivo operará dentro de la Política Nacional de Seguridad Pública promulgada por el gobierno anterior, pero que eso no equivale al plan de seguridad del Presidente José Antonio Kast. Pavez sostuvo que la ley que creó el Ministerio de Seguridad obliga a contar con estrategias operativas en áreas como narcotráfico, crimen organizado y control fronterizo, y adelantó que Arrau expondrá una “impronta” propia ante el Senado el 2 de junio.
Tras el cambio de gabinete que, según Pavez, despejó la gestión, el subsecretario reivindicó los primeros resultados del Ejecutivo en seguridad y migración y explicó que el ajuste buscó eliminar “ruido” que distraía la acción de gobierno. Pavez enumeró operativos policiales, incautaciones y cifras de expulsiones —780 personas expulsadas entre el 1 de enero y el 21 de mayo, y 480 desde el 11 de marzo— y, al mismo tiempo, alertó sobre un “riesgo fiscal” detectado en la revisión administrativa por US$9.200 millones y montos por US$3.200 millones en deuda traspasada y US$3.170 millones ejecutados por compra ágil o trato directo.
El foco inmediato quedará en la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast y en la exposición de Arrau ante el Senado, instancias en las que el Ejecutivo intentará mostrar su “impronta” en seguridad; al mismo tiempo Pavez planteó que quedan por resolver proyectos de ley en el Congreso sobre migración y que las auditorías podrían derivar en nuevas inspecciones o antecedentes remitidos al Ministerio Público, según los hallazgos que continúen emergiendo.