La opositora exige un nuevo CNE y coordina su regreso con aliados tras actos en Panamá.
María Corina Machado anunció en Panamá que será candidata presidencial en unas «elecciones limpias y libres» que forman parte del plan de tres fases impulsado por aliados internacionales. La líder opositora, galardonada con el Nobel de la Paz 2025, habló ante compatriotas y dirigentes y dijo que su retorno a Venezuela será "pronto" y coordinado con Estados Unidos. Reclamó la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral como condición prioritaria.
El anuncio de Machado transforma una campaña en el exilio en una hoja de ruta tentativa para la transición: su candidatura se enmarca en la exigencia de un órgano electoral creíble y en el intento de incorporar a millones de venezolanos en el exterior. Esa combinación —cambio institucional más movilización de la diáspora— definiría si el proceso avanza hacia comicios que la oposición considera legítimos.
En una conferencia y luego frente a una multitud en Ciudad de Panamá, Machado afirmó que competirá por la presidencia y abrió la puerta a otros aspirantes. Reiteró que el objetivo es una votación «impecable» que permita a todos los ciudadanos participar, incluidos los millones en el exterior. Afirmó que el plan de tres fases ya «avanza» y vincula su retorno a ese calendario.
“Yo seré candidata, pero podrán haber otros. A mí me encantaría competir con todo el mundo, con todo el que quiera ser candidato (…) tendremos elecciones limpias y libres”— María Corina Machado
Machado y su coalición han puesto como requisito la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral que cumpla la Constitución y goce de credibilidad pública. Además, subrayaron la necesidad de condiciones de libertad cívica y movilización para que la consulta sea inclusiva. Señalaron que el sistema actual es «corrupto, fraudulento e injusto» y que debe corregirse antes de votar en masa.
Frente a la multitud panameña, la dirigente aseguró que la figura de Delcy Rodríguez, quien ejerce como presidenta interina, será desplazada: «Delcy Rodríguez se va, eso no está en duda», dijo. Machado además sostuvo que Panamá custodia actas que, según la oposición, prueban la victoria de Edmundo González Urrutia en julio de 2024. La afirmación busca sostener la narrativa de que la transición ya tiene un punto de partida político.
“Delcy Rodríguez se va, eso no está en duda”— María Corina Machado
El partido Vente Venezuela precisó que la “transición” comenzará cuando exista un cronograma electoral que dé certeza al país y reiteró que Machado regresará en los próximos días para acompañar ese proceso. El coordinador de organización del partido afirmó que la movilización ciudadana trasciende a las estructuras partidarias y que la elaboración del calendario será la señal de partida.
“Con el cronograma electoral empieza la transición porque le vas a dar al país certeza.”— Henry Alviárez
En el mitin panameño, la asistencia y los testimonios de la diáspora funcionaron como termómetro político: venezolanos residentes en el exterior llamaron a volver y reconstruir el país. Gradys Parra, que vive en Panamá, dijo que Machado representa esperanza y llamó a acompañarla en el retorno. Ese vínculo emocional con la comunidad en el exterior es central para la intención de ampliar el padrón electoral.
“Ella fue la que nos hizo creer otra vez que los venezolanos valemos, que somos luchadores (…) Dios le permite que sea presidenta, estoy con ella”— Gradys Parra
Lo disputado es la legitimidad del resultado de 2024: la oposición sostiene que Edmundo González Urrutia ganó con más del 70 % y que existen actas que lo prueban, mientras que el Consejo Nacional Electoral controlado por el oficialismo no reconoció ese resultado y proclamó la reelección de Nicolás Maduro. Esa discrepancia explica la demanda opositora por un nuevo CNE y un cronograma transparente.
El siguiente hito será la designación pública de un Consejo Nacional Electoral que cumpla los criterios de credibilidad y, vinculada a ello, la publicación de un cronograma electoral. Ese calendario será la primera señal observable de si la coordinación entre la oposición, la diáspora y los aliados internacionales se traduce en un proceso capaz de convocar a millones de venezolanos.