La Fiscalía imputó homicidio por omisión; la Corte revocó cautelares y la familia anunció querella por responsabilidad penal.
Una niña de 2 años murió tras precipitarse desde el piso 11 de un edificio en Las Condes; su padre fue formalizado por homicidio por omisión y, tras apelaciones, quedó con prisión preventiva. Los hechos ocurrieron la madrugada del domingo en un departamento de calle Los Militares, donde la menor cayó al sector de estacionamientos y falleció en el lugar. El Ministerio Público sostuvo que el padre, en su calidad de garante, actuó con dolo eventual al exponer a la niña a un riesgo fatal. La investigación sigue abierta mientras la Corte de Apelaciones resolvía la cautelar.
La disputa jurídica central es si la conducta se configura como homicidio por omisión con dolo eventual —pena mucho más alta— o como un cuasidelito por negligencia, con sanciones menores. El 4° Juzgado de Garantía rechazó la prisión preventiva y recalificó los hechos, pero la Fiscalía apeló y la Corte de Apelaciones terminó revocando esa resolución. Más allá de las calificaciones, la causa expone fallas concretas de seguridad en el departamento y antecedentes sobre consumo de alcohol que la investigación debe aclarar. El resultado procesal definirá si la investigación avanza hacia una acusación formal y eventual juicio.
El Ministerio Público formalizó al padre por homicidio por omisión con dolo eventual y solicitó prisión preventiva, argumentando que él tenía la obligación legal de proteger a la menor y que sus actos la expusieron a un riesgo considerable. El fiscal jefe de Flagrancia Oriente, Jorge Reyes, dijo que el imputado “realizó una serie de acciones que pusieron en riesgo a la menor” y detalló que la niña habría quedado sola en una pieza sin reja mientras el padre dormía. La Fiscalía apeló la decisión del tribunal de primera instancia tras recalificar el hecho como cuasidelito. La apelación motivó que el sujeto quedara detenido en tránsito hasta la resolución de la Corte de Apelaciones.
“"realizó una serie de acciones que pusieron en riesgo a la menor"”— Jorge Reyes
El 4° Juzgado de Garantía de Santiago rechazó la prisión preventiva y estimó, en la etapa inicial, que los hechos podrían constituir un cuasidelito por negligencia, no un homicidio con dolo eventual, por lo que impuso arraigo nacional y firma mensual mientras dure la investigación. La jueza encargada consideró que la Fiscalía no había acreditado en esta fase la existencia del dolo necesario para la prisión preventiva. Esa decisión oficializó la primera fractura entre las partes y motivó la apelación del Ministerio Público. De ese modo, la cautelar quedó en manos de la Corte de Apelaciones.
La Corte de Apelaciones revocó la resolución del juzgado y ordenó prisión preventiva, subrayando riesgos que el imputado conocía y no evitó, según la jefa de Asesoría Jurídica Pamela Valdés. Valdés señaló que no se trata solo de la ausencia de mallas, sino de “riesgos evidentes” como dejar la ventana abierta y el consumo de alcohol que, a su juicio, demuestran que no se hizo cargo de la protección de la menor. Con esa determinación, la investigación retomó un rumbo más gravoso para el imputado y abrió la vía a una posible acusación formal por homicidio por omisión. La Corte sostuvo que la medida se justificaba por el peligro para la seguridad de la sociedad.
“"existían riesgos evidentes, que él no se hizo cargo"”— Pamela Valdés
La familia materna anunció que presentará una querella por homicidio simple y su abogado, Jorge Jorquera, sostuvo que el padre había acordado medidas de seguridad —mallas en las ventanas— que no se aplicaron en la pieza donde dormía la niña. Jorquera afirmó que la malla instalada sólo en otros sectores no cubría el ventanal por el que cayó la menor y que, de haberlo sabido la madre, no habría entregado a la niña. El equipo familiar busca esclarecer responsabilidades penales y asegura que recurrirá a todas las instancias disponibles. Ese recurso judicial añadirá una vía paralela de investigación privada al proceso penal.
“"Se va a presentar una querella precisamente por el delito de homicidio simple, en este caso por comisión por omisión"”— Jorge Jorquera
El trasfondo de la causa reúne varios hechos concretos: existió un acuerdo de visitas judicializado que exigía medidas mínimas de seguridad, la cama de la menor estaba pegada a la ventana sin malla y vecinos relataron consumo de alcohol del padre tras una celebración nocturna. Carabineros llegó tras la caída y, según testigos, pasaron cerca de 40 minutos hasta ubicar al progenitor; la Fiscalía solicitó además una alcoholemia cuyo resultado aún no se conocía. En lo probatorio, esas circunstancias —posición de garante, falta de medidas y posible ebriedad— son las que la investigación y futuros peritajes deberán clarificar. La evidencia material en el departamento y las declaraciones serán claves para la calificación definitiva del delito.
La disputa principal entre las partes es la calificación jurídica: la Fiscalía sostiene homicidio por omisión con dolo eventual; el 4° Juzgado de Garantía consideró que, en primera instancia, los hechos podrían constituir un cuasidelito por negligencia. Tras la apelación, la Corte de Apelaciones revocó y ordenó prisión preventiva, marcando una división clara sobre la existencia de dolo y el grado de peligrosidad del imputado.
Los próximos pasos procesales son la presentación formal de la querella anunciada por la familia y la continuación de las diligencias fiscales: peritajes del departamento, resultados de alcoholemia y la eventual formulación de cargos definitivos. El expediente queda sujeto a plazos de investigación y a las decisiones del Ministerio Público sobre llevar o no la causa a juicio. La evolución de esas pruebas marcará si la calificación por homicidio por omisión se mantiene en la acusación.