La renuncia profundiza la inestabilidad del Campanil y complica su lucha por la permanencia a pocas jornadas.
Leonardo Ramos presentó su renuncia como entrenador de Universidad de Concepción y regresará a Uruguay para asumir en Danubio, luego de un mes y medio en el cargo. El uruguayo fue presentado el 26 de marzo y dirigió apenas cinco partidos en Primera A, con un registro de un triunfo, un empate y tres derrotas, lo que dejó al club sin timón en la etapa inicial del torneo.
La salida de Ramos agrava una racha de cambios: Juan Cruz Real ya había renunciado por motivos personales semanas antes y el club buscó alternativas tras el ascenso. Carlos Ramos, presidente del Colegio de Entrenadores de Chile, criticó la situación y cuestionó que la licencia Conmebol del técnico no estuviera activada, apuntando a un problema de profesionalismo; en este escenario el Campanil ocupa el duodécimo puesto con 14 puntos y visitará a O'Higgins en la próxima fecha.
Como alternativa aparece Cristián Muñoz, el técnico del ascenso, pero su regreso dependerá del cumplimiento del plazo de 60 días tras su salida de Palestino, que vence el 24 de junio. La renuncia de Ramos se produce en un campeonato marcado por la volatilidad en las bancas: Deportes Concepción despidió a Walter Lemma y ya son varios los cambios de entrenadores esta temporada, lo que obliga a la dirigencia penquista a decidir rápido quién tomará la conducción antes del siguiente partido.