Precios repuntan por el bloqueo en Ormuz y la incertidumbre sobre un acuerdo entre EE.UU. e Irán.
Los precios del crudo volvieron a escalar esta semana: el Brent superó los US$ 108–112 por barril y el WTI rondó los US$ 96–107 según la sesión y la referencia. El repunte ocurre mientras el estrecho de Ormuz entra en su tercer mes con restricciones al tránsito tras intercambios de fuego entre Estados Unidos e Irán. Movimientos bruscos en las últimas jornadas alternaron subidas de doble dígito porcentual y caídas vinculadas a señales mixtas sobre negociaciones de paz. La fuerte volatilidad mantiene al mercado atento a noticias diplomáticas y a los niveles de inventarios en Estados Unidos.
La reapertura o bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz —por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial— ha vuelto a poner una prima de riesgo geopolítico en los precios. A la vez, declaraciones contradictorias desde Washington y Teherán sobre el estado de las negociaciones provocan oscilaciones de corto plazo. Analistas y la Agencia Internacional de la Energía han advertido que la ventana para evitar una tensión de oferta en la temporada alta de viajes (junio-julio) es estrecha. Por eso los mercados responden con rapidez a cada noticia diplomática o movimiento de reservas.
El bloqueo y los recientes intercambios de fuego en el estrecho de Ormuz continúan como el factor dominante de la cotización del crudo, empujando al Brent por encima de los US$ 108–112 en días recientes y manteniendo al WTI por encima o cercano a los US$ 100 según la sesión. Los movimientos incluyen picos de volatilidad: el Brent llegó a US$ 126 la semana pasada antes de desplomarse días después. La escasa seguridad en las rutas marítimas ha reducido el tránsito de petroleros y elevado la prima de riesgo para el suministro global.
La diplomacia entre Washington y Teherán ha generado señales encontradas: mientras el presidente Donald Trump afirmó que las negociaciones estaban en "los tramos finales", también ha rechazado propuestas iraníes y criticado la tregua como débil. Ese vaivén comunicacional alimenta la dinámica de compra y venta en los mercados, que reaccionan con rapidez a cada optimismo o retroceso en las conversaciones. Las expectativas sobre un acuerdo o su fracaso se traducen directamente en precios del crudo.
“los tramos finales”— Donald Trump
Analistas privados resaltan que la prima de riesgo geopolítico está incorporada en los precios y contiene el apetito por activos más riesgosos. Liza Salinas, Branch Business Director de Liberty Finance, señaló que el rechazo estadounidense a la última contraoferta iraní mantiene esa prima y limita la demanda por inversiones más volátiles. Esa lectura ayuda a explicar por qué incluso noticias menores sobre las conversaciones producen movimientos relevantes en los futuros del crudo.
“El rechazo de Donald Trump a la última contrapropuesta iraní -calificada de “totalmente inaceptable”- mantiene la prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios del crudo y contiene el apetito por activos de mayor riesgo en todo el mundo”— Liza Salinas
Los riesgos de oferta han llevado a advertencias públicas de organismos y bancos: el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, alertó que el mercado podría entrar en una "zona roja" con escasez en dos meses si no hay solución duradera y que la agencia está "lista para actuar" liberando reservas si los países lo deciden. Al mismo tiempo, datos de la EIA muestran descensos inusuales en inventarios comerciales y retiros récord de la Reserva Estratégica de EE.UU., lo que intensifica las preocupaciones sobre suministro.
“lista para actuar”— Fatih Birol
La diplomacia multilateral tampoco aporta certezas: en la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping no hubo avances concretos para reabrir Ormuz y declaraciones sobre compras chinas de petróleo estadounidense quedaron sin confirmación oficial. Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU., dijo que a China "le interesa" ayudar a reabrir el estrecho, pero Pekín no ha ratificado públicamente los acuerdos energéticos que el mandatario estadounidense mencionó.
“Está muy en su interés lograr que el estrecho vuelva a abrirse”— Scott Bessent
Hay versiones encontradas sobre el estado real de las negociaciones: Donald Trump afirmó que las conversaciones con Irán están en "tramos finales", pero otros reportes y reacciones iraníes describen ofertas rechazadas y persistencia del bloqueo de Ormuz. Además, la afirmación de compras de petróleo estadounidense por parte de China hecha por Trump no ha recibido confirmación oficial de Pekín, según intentos de verificación citados en prensa.
El próximo hito será cualquier avance verificable en las negociaciones entre Washington y Teherán o un anuncio conjunto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz; ambos hechos moverán con fuerza los futuros del crudo. En paralelo, los mercados seguirán de cerca los próximos informes de inventarios de la EIA y las decisiones que tomen países consumidores para liberar reservas.