Revela un caso antiguo de intervención dental invasiva de neandertales, que replantea orígenes de la medicina en homininos.
Investigadores de la Academia de Ciencias de Rusia describen un segundo molar llamado Chagyrskaya 64, hallado en la cueva de Chagyrskaya en las montañas Altai, que data de alrededor de 59.000–60.000 años y presenta una perforación profunda que alcanza la cámara pulpar. El orificio irregular y los surcos alrededor de la concavidad ocuparon gran parte de la superficie masticatoria, y los científicos interpretan esas marcas como el resultado de una intervención intencionada para extraer tejido dental infectado.
Tras examinar la pieza con análisis macroscópicos, microscópicos y microtomográficos, el equipo —con Alisa Zubova y Lydia Zotkina entre sus firmantes— replicó experimentalmente el procedimiento usando una herramienta lítica fina (jaspe) y logró producir trazas equivalentes en dientes humanos modernos. Los investigadores encontraron además herramientas de punta delgada en el mismo yacimiento; el patrón de desmineralización y el desgaste oclusal dentro de la concavidad sugieren que el individuo pudo seguir utilizando el diente después del desbridamiento, lo que apunta a una intervención deliberada y eficaz más allá de cuidados paliativos.
El estudio, publicado en PLOS One por investigadores del Museo de Antropología y Etnografía Pedro el Grande y del Instituto de Arqueología y Etnografía de la Rama Siberiana, plantea preguntas abiertas sobre cuán extendida fue esta práctica entre neandertales y qué técnicas emplearon. Los autores reconocen limitaciones experimentales y morfológicas entre dientes modernos y neandertales y proponen más análisis de material dental y excavaciones comparativas para determinar si este caso es excepcional o señala una tradición terapéutica más amplia.