El programa 'Brasil contra el Crimen Organizado' moviliza 11.000 millones de reales y se presenta como respuesta a la inseguridad a cinco meses de las elecciones de 2026
01El presidente Luiz Inácio Lula da Silva presentó el programa federal 'Brasil contra el Crimen Organizado', formalizado por decreto y ordenanzas, que moviliza 11.000 millones de reales (unos 2.200 millones de dólares) para combatir facciones y milicias en todo el país. El lanzamiento fue defendido por Lula como una señal de que el Estado recuperará territorios controlados por grupos criminales y, en el acto, el mandatario reafirmó la intención de crear un Ministerio de Seguridad Pública una vez aprobada la PEC correspondiente.
02El plan se estructura en cuatro pilares estratégicos: asfixia financiera de las organizaciones criminales; fortalecimiento de la seguridad en el sistema penitenciario; mejora de la investigación y esclarecimiento de homicidios; y lucha contra el tráfico de armas. Entre las medidas figura la creación de la Fuerza Integrada de Combate al Crimen Organizado (Ficco), la ampliación del Comité de Inteligencia Financiera y Recuperación de Activos (Cifra) y el refuerzo de la Red Nacional de Lucha contra el Tráfico de Armas (Renarme).
03En el capítulo penitenciario, el gobierno promete reproducir el estándar de máxima seguridad de las prisiones federales en 138 unidades estatales —con inhibidores de señal, equipos de rayos X y sistemas de registro mejorados— para cortar el mando que líderes de facciones ejercen desde las cárceles. Para coordinar estas acciones se creará el Centro Nacional de Inteligencia Penal (CNIP).
04El financiamiento incluye 1.000 millones de reales del Presupuesto de la Unión para 2026 y 10.000 millones de reales adicionales financiados mediante préstamos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para que estados que se adhieran adquieran equipamiento especializado —drones, vehículos blindados, cámaras corporales y otros recursos—, según explicó el gobierno.
05El anuncio ocurre a menos de cinco meses de las elecciones presidenciales de 2026, en las que Lula buscará la reelección. La inseguridad figura entre las principales preocupaciones de los votantes: encuestas recientes (Genial/Quaest y estudios del Foro Brasileño de Seguridad Pública/Datafolha) muestran que la violencia es citada como la principal preocupación y que millones de brasileños detectan la presencia de facciones en sus barrios. El gobierno espera además que la medida influya en la percepción pública y en la recuperación de apoyos entre votantes independientes.
06En el plano internacional, Lula destacó la cooperación con Estados Unidos tras una reunión con el presidente Donald Trump y recordó el acuerdo bilateral de abril para intercambio de inteligencia y datos aduaneros que busca frenar el tráfico de armas y drogas. Al mismo tiempo, existe debate por la posible designación por parte de EE. UU. de facciones como el Comando Vermelho y el PCC como organizaciones terroristas, una etiqueta que el gobierno brasileño ha rechazado por cuestiones de soberanía.
07El plan incluye también medidas para mejorar la resolución de homicidios: estandarización de registros, intercambio de datos, fortalecimiento de las policías científicas e Institutos Médico-Legales con equipos de ADN, impulso a la Red Integrada de Bancos de Perfiles Genéticos y coordinación del Sistema Nacional de Análisis Balístico (Sinab). El objetivo es aumentar la baja tasa actual de esclarecimiento de homicidios —Brasil resuelve alrededor del 36% frente a un promedio mundial mayor—.
08Analistas y medios recuerdan que desde 2000 Brasil ha lanzado alrededor de diez planes nacionales de seguridad pública sin que ninguno haya logrado revertir la sensación de inseguridad de manera sostenida; este será, según registros, el cuarto plan impulsado por Lula en sus distintos mandatos. Autoridades sostienen que la iniciativa fue construida con evidencia, cooperación entre instancias de inteligencia y financiamiento público, y que no busca ser politizada, aunque sus efectos electorales serán observados de cerca.