274 alpinistas alcanzaron la cumbre en un día; autoridades y guías piden límites y requisitos por seguridad y cambio climático.
Un récord de 274 escaladores alcanzó la cumbre del Monte Everest desde el lado sur en una sola jornada, mientras la temporada de primavera concentró a casi 500 permisos emitidos por Nepal. La cifra, confirmada por responsables del sector, coincide con semanas de espera en el Campamento Base tras un enorme serac que bloqueó la ruta. Entre quienes sumaron nuevas marcas están el guía Kami Rita Sherpa, con su 32.º ascenso, y el británico Kenton Cool, que llegó por vigésima vez. La avalancha de gente intensificó los llamados a regular el acceso y mejorar requisitos de experiencia.
La concentración de ascensos explotó tras una ventana corta de buen tiempo y la eliminación parcial del bloqueo glaciar, lo que amontonó a cientos de alpinistas en líneas fijas cerca de la cima. Ese hacinamiento vuelve a poner el foco en riesgos en la “zona de la muerte”, la basura dejada en la montaña y la creciente inestabilidad del Khumbu Icefall por el calentamiento. Voces locales y guías veteranos exigen ahora que el acceso deje de depender solo del pago del permiso y pase a exigir experiencia probada. La decisión sobre nuevas reglas será clave para la próxima temporada.
Rishi Ram Bhandari, secretario general de la Asociación de Operadores de Expediciones de Nepal, confirmó que 274 escaladores llegaron a la cumbre en la misma jornada, un máximo histórico desde el lado sur. Bhandari atribuyó el hito a una ventana breve de buen tiempo y a la acumulación de escaladores que aguardaban su turno tras el retraso por el serac. El récord supera el anterior de 223 ascensos en un día registrado en 2019 desde la misma cara. La cifra alimentó la atención internacional sobre el flujo masivo en la ruta nepalí.
Kami Rita Sherpa, quien esta temporada marcó su 32.º ascenso, pidió limitar la cantidad de permisos y controlar el flujo de personas en la montaña para reducir riesgos. El guía advirtió que el número actual de escaladores genera congestión en áreas donde todos van sujetos a la misma cuerda fija, lo que aumenta la exposición a condiciones extremas. Kami Rita pidió que Nepal autorice menos expediciones desde su lado en futuras temporadas. Su reclamo amplificó el debate sobre si el acceso debe regularse por experiencia y no solo por pago.
““Nepal should only allow no more than 250 climbers that are issued permit to climb from the Nepal side.””— Kami Rita Sherpa
La inestabilidad del glaciar Khumbu y un gran serac que amenazó la ruta obligaron a especialistas a trabajar semanas para despejar el paso, acortando las ventanas de ascenso y concentrando tráfico. La alpinista Adriana Brownlee advirtió que el Icefall parece más inestable cada año por el calentamiento, lo que facilita la caída de seracs y aumenta el peligro para quienes suben. Esas condiciones forzaron retrasos y alteraron la logística de compañías y guías durante mayo. El colapso o movimiento de bloques de hielo sigue siendo una de las principales variables de riesgo.
““Every year the (Khumbu) Icefall seems more unstable because of global warming,””— Adriana Brownlee
Entre los guías veteranos, el británico Kenton Cool celebró su 20.º Everest y relativizó la necesidad de limitar números, proponiendo en cambio mayor exigencia en la selección de clientes por parte de las empresas. Cool señaló que la experiencia y la preparación de los escaladores deben ser priorizadas antes de autorizar ascensos. A la vez, otros guías y operadores defendieron que el ingreso a la montaña representa ingresos vitales para comunidades locales, lo que complica decisiones restrictivas drásticas. La tensión entre seguridad y sustento económico está en el centro del debate.
““Maybe another two or three more times,””— Kenton Cool
Algunos escaladores que participaron en la cumbre pidieron reglas que vayan más allá del pago de la licencia y garanticen experiencia previa. Nathaniel Douglas, un alpinista de Seattle, dijo que hay personas que intentan Everest tras ver imágenes en redes sociales y sin entender lo que implica la montaña. Nepal trabaja en nuevas regulaciones que exigirían demostrar experiencia, aunque por ahora la norma permite obtener permiso pagando la tarifa establecida. La medida será monitoreada por operadores, guías y autoridades locales.
““So they really don’t understand what mountaineering is, like what it actually takes to summit Mount Everest and get back down safely,””— Nathaniel Douglas
Las cifras no coinciden de manera precisa entre reportes: algunos artículos citan 494 permisos emitidos por Nepal, mientras que otras piezas mencionan 492 o hablan en términos de “casi 500”. También hay variaciones menores en la cifra de altura citada para la cima (8.848 m, 8.849 m o 8.850 m) en diferentes textos. Esas discrepancias reflejan sumarios preliminares y redondeos en las coberturas.
El próximo hito será la decisión final de las autoridades nepalesas sobre los requisitos de experiencia y el número de permisos, que podría aplicarse la próxima temporada. Además, se espera la cifra oficial definitiva de ascensos de la temporada y la evaluación técnica del impacto del serac en rutas futuras. Operadores y comunidades del Khumbu seguirán de cerca esos anuncios.